BEIJING | ANSA, AP Y THE NEW YORK TIMES
Por tercera vez en el mes, un hombre con problemas psiquiátricos entró armado en una escuela e hirió a cuchillazos a 28 niños de cuatro años. Los medios critican la deficiente atención sanitaria china y la falta de seguridad.
Un individuo desempleado de 47 años, Xu Yuyuan, irrumpió ayer de mañana en un aula en el Jardín de Infantes de Zhongxin, en Taixing, con un cuchillo de 20 centímetros de largo y apuñaló a un guardia de seguridad que intentó detenerlo, según informó la agencia oficial de noticias Xinhua.
En el ataque de Taixing, provincia de Jiangsu, dos maestras y un guardia de seguridad resultaron heridos, además de cinco menores que se encontraban en estado crítico de salud, según precisó un funcionario del departamento de propaganda de Taixing. El atacante está desocupado desde 2001 y después de perder el trabajo fue víctima de una estafa. Presumen que padece enfermedades mentales.
Un poco antes fue ejecutado Zheng Minshengun, un chino que el 23 de marzo mató con un cuchillo a 8 niños a la salida de una escuela, en el primer episodio de la serie. La condena a muerte de este hombre, un médico de 42 años, se concretó mediante fusilamiento en la ciudad de Nanping, provincia oriental de Fujian.
El hombre, que sufría problemas mentales, esperó ante la escuela en Nanping, en Fujian, y atacó a los niños a medida que llegaban.
Tres de ellos murieron en el acto, cinco en el hospital y otros cinco resultaron heridos.
En tanto, anteayer hubo un incidente similar en la provincia de Guangdong, en el Sur del país, donde otros 18 niños y una docente fueron heridos por un hombre que igualmente llevaba un arma blanca. Según se informó, el hecho fue en las primeras horas de la tarde en la Liecheng First Primary School de Leizhou. Todos fueron internados pero se desconoce en qué estado se encuentran.
No se ha dado una explicación acerca de porqué los tres atacantes eligieron estudiantes, ya que este tipo de hechos no es frecuente.
Liu Jianqing, profesor de Psicología Criminal en la Universidad de Ciencias Políticas y Derecho de Beijing, explicó que "probablemente hubo algún elemento de imitación" en los tres casos. "Muchas veces quienes se encuentran en situaciones similares emulan este tipo de conductas debido al impacto de los medios".
Los medios de prensa criticaron al régimen por su falta de acción ante los hechos. El diario Noticias de Beijing escribió que "son necesarias medidas concretas que hagan a las escuelas más seguras", en tanto que en el sitio web de la Universidad de Tsinghua un ciudadano sostuvo que "hay que mirar a fondo a estos casos, las voces de los más débiles son ignoradas".
Por su parte, el Diario de la Juventud de Beijing, semioficial, sostuvo que "además de las medidas de seguridad", el gobierno "debe hacer un esfuerzo para ofrecer una mayor asistencia psicológica en todo el país".
Medios locales insisten en que aunque la criminalidad aumentó en los últimos 30 años en China, las explosiones de violencia de este tipo son raras.
Las enfermedades mentales aún son un tema poco tratado en China, donde el uso de la medicación y los tratamientos adecuados no están lo suficientemente extendidos.
Un estudio publicado en junio de 2009 por la publicación médica inglesa The Lancet acerca de la situación de los cuidados a enfermos mentales en cuatro provincias chinas reveló que el 98% de los 173 millones de adultos que se cree que sufren estos problemas nunca recibieron asistencia profesional.
Defectos sanitarios en China
El inadecuado sistema chino de salud mental ha dejado a millones de pacientes sin la ayuda que necesitan. Muchas otras personas sin problemas de salud mental se sienten frustradas e impotentes por no ser capaces de adaptarse a las constantes conmociones sociales y porque creen que los cambios favorecen a los corruptos. Ese tipo de resentimiento a veces se ha traducido en hechos de violencia, lo que explicaría los recientes ataques.