LIMA | Actos de corrupción que involucran presuntamente a altos dirigentes del partido de gobierno en Perú ponen en aprietos al presidente Alan García, que terminará su mandato dentro de un año.
La mira está puesta en los dos secretarios generales del partido APRA por un caso de espionaje telefónico que se destapó hace 16 meses, y otro más reciente por una venta de un terreno estatal de 300.000 m2 al bajo precio de US$ 1.700. Todos los días se difunden en Perú grabaciones que revelarían tráfico de influencias del ex primer ministro Jorge Del Castillo, uno de los secretarios generales del partido.
El ex secretario general de Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuéllar, uno de los peruanos de mayor credibilidad, se mostró alarmado por las revelaciones cotidianas de la prensa sobre irregularidades y dijo que en Perú hay una verdadera crisis de corrupción.
"Estamos en una verdadera crisis, la única ventaja es que el sistema democrático persiste", declaró.
Por su parte, el presidente García tomó distancia de las denuncias. "Hay ratas y miserables, una partida de basuras que no toman en cuenta el esfuerzo que hago por el país", dijo. AFP