Un delincuente rapiñó una panadería del barrio Belvedere. Con la recaudación encima, y ya dispuesto a escapar, un empleado de un bar vecino lo interceptó. El delincuente lo baleó a la altura de la cintura y escapó. El local se encuentra en el cruce de las calles Santa Lucía y Villavicencio. En horas de la tarde, un hombre que según testigos "estaba encapuchado, y era flaco, alto", ingresó a la panadería y redujo con un arma a los allí presentes.
Le exigió el dinero al dueño del local, y encerró a las empleadas en un baño del fondo. Mientras el delincuente hurtaba el dinero de la caja, de la billetera del dueño y de la cartera de su esposa, esta última se escapó y le avisó lo que sucedía al empleado de un bar.
Luis Barcos (49) interceptó al atracador en la puerta del local y le propinó una trompada. En ese momento, el delincuente "disparó dos veces: un tiro no salió y el otro me provocó una herida superficial a la altura de la cintura", declaró Barcos a Telenoche.
Fue atendido en la policlínica del Cerro y dado de alta en las horas posteriores.
El delincuente logró escapar con el dinero robado. La Policía aún busca al fugitivo.