Rehabilitación

Resulta grato advertir una general preocupación por aumentar los sitios de reclusión y concomitantemente, mejorar las condiciones en que se encuentran los reclusos.

Con el nivel actual de hacinamiento, las cárceles no cumplen con la finalidad que les da la Constitución: la rehabilitación. Son academias del crimen, donde delincuentes primarios o poco experientes, no encuentran el camino hacia la sana integración con la sociedad, sino el tortuoso sendero que los hunde en el ámbito de quienes viven por fuera de la ley. Ansiamos ver a los presos en condiciones de vida dignas, aplicados al estudio o al trabajo, encaminándose hacia una existencia positiva luego pagar su deuda con la sociedad. Por ahora, tenemos nueve mil presos en locales cuya capacidad es de 6.500 lugares. Está todo dicho.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar