Los candidatos a la Intendencia de Montevideo -a excepción de Ana Olivera, postulante del Frente Amplio- no creen que las alcaldías encierren un proceso real de descentralización porque la ley proyecta un pecado de omisión: no admite la autonomía financiera. La mayoría también cuestiona que la norma no habilite el voto cruzado (intendente de un partido y alcalde de otro) y teme que el nuevo nivel de gobierno departamental apenas suponga una "desconcentración" de poder y no una real descentralización.
paÍs modelo. El centro de estudios independiente "País modelo", que preside Julio Herrera, reunió a todos los candidatos para que formulen sus posiciones sobre algunos aspectos básicos del nuevo escenario (alcaldías: descentralización o desconcentración; roles; ausencia de voto cruzado; lo que le falta a la ley).
Ney Castillo (Partido Colorado) dice que las alcaldías pueden transformarse en un "motivo de frustración de la ciudadanía" por errores en la implementación del proceso descentralizador, apoya el voto cruzado, y consigna que sin recursos propios no se consagrará una "descentralización consistente".
Javier de Haedo (Partido Nacional) asegura que la alcaldía es un instrumento y entonces todo depende "cómo se utiliza". Si se hace mal, "se convertirá en un esquema de financiamiento de la burocracia". A la hora de los roles, dice que hay espacio para cooperar en el alumbrado, pavimento y recolección de residuos, y facilitar otros servicios (salud, seguridad, baños públicos, acceso a Internet).
Mariela Demarco (Partido Independiente) dice que la ley "desmiente el discurso frentista" sobre la descentralización. Así, aboga por mayor libertad en el uso de recursos económicos y critica la ausencia de voto cruzado ("atenta contra la libertad del elector"). Pero, destaca una oportunidad para las alcaldías: que ayuden a dar transparencia a los procedimientos departamentales.
Ana Olivera (Frente Amplio) reafirma que la ley de alcaldías "es una transferencia de poder" y define las funciones: mantenimiento de plazas y espacios barriales, cuidado del arbolado, alumbrado público, barrido, servicio de barométrica donde no hay saneamiento, bacheo, obras de pavimento económico. Dice que la ley no es perfecta pero que no traerá más burocracia.
Ana Lía Piñeyrúa (Partido Nacional) interpone dos objeciones principales: las resoluciones pueden ser susceptibles de recursos ante el intendente y la ausencia de fuentes de dinero directas y genuinas.
José Villar (Partido Colorado) dice que es una "desconcentración" y no una "descentralización". "No hay autonomía financiera; los alcaldes no son ordenadores de gastos".