JERUSALÉN | El emisario estadounidense para Medio Oriente, George Mitchell, se reunió ayer con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, en un nuevo intento por relanzar el proceso de paz.
A pesar del serio distanciamiento en las relaciones israelí-estadounidenses, Netanyahu aseguró a Mitchell que estaba dispuesto a trabajar con el presidente Barack Obama "para hacer avanzar la paz".
Mitchell se había reunido antes en Tel Aviv con el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak. Ambos convinieron en reunirse en una semana en EE.UU.
Pocas horas después de este encuentro Barak señaló que las negociaciones indirectas relativas a los acercamientos entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se iniciarán dentro de dos semanas.
Barak minimizó la importancia de la cuestión de Jerusalén relativa a la negociación con los palestinos: "Lo que en verdad importa, agregó, es que se proceda a la definición de una frontera entre el estado de Israel y un estado palestino en condiciones de funcionar".
El portavoz del presidente de la Autoridad Palestina, Nabil Abu Rudeina, subrayó que toda nueva propuesta para relanzar las negociaciones con los israelíes deberá ser sometida a la Liga Árabe. AFP Y ANSA