Algunos corredores de Bolsa comenzaron a contactarse entre sí para ver la posibilidad de "fusionarse o hacer una sociedad entre varios" con el objetivo de compartir costos ante el encarecimiento de estos debido a la nueva regulación del Banco Central (BCU), dijeron a El País fuentes bursátiles.
Estas conversaciones se han dado entre aquellos corredores que tienen más afinidad.
También hay algunos corredores que están evaluando renunciar aunque este no es el mejor momento, indicaron.
Es que el 14 de abril se intentó vender el cargo del corredor Alejandro Waisman pero no hubo interesados. El miércoles 5 de mayo se pondrá nuevamente a la venta con una base menor (US$ 75.000 en vez de US$ 80.000). Si alguien decidiera renunciar en este momento se enfrentaría con el inconveniente de que al no haber muchos interesados, el dinero que puede obtener es bastante menor al que tendría en otras condiciones.
Todo esto surge a partir de las nuevas medidas que implementó el BCU que suponen para los corredores "diseñar y brindar programas de capacitación inicial y de capacitación continua para los intermediarios de valores y operadores bursátiles, constituir y mantener, en forma permanente, una garantía a favor del BCU, por un monto no inferior a UI 2.000.000" (hoy US$ 211.600), y realizar un registro de órdenes "mediante la grabación de la llamada telefónica" o establecidas por escrito.
Ante esto, la directiva de la Bolsa de Valores de Montevideo mantiene "conversaciones" e "intercambia información" con el Central para "mejorar la aplicación de las normas", explicaron las fuentes.
La idea es "flexibilizar" alguna de estas medidas o "lograr más tiempo" para implementarlas, agregaron.
De todas maneras, algunos corredores -los menos- han comenzado a elaborar recursos de revocación de las medidas para presentarlos ante el BCU.
La preocupación por las normas no queda sólo entre los corredores. Carlos Lecueder, presidente del directorio de Gralado -administradora de Tres Cruces-, una de las seis empresas que cotizan y operan en Bolsa, había dicho a El País que "preocupa la excesiva regulación y el hecho de que algunas normas no están definidas".
Según Lecueder, hay normas que "pueden complicar la operativa de un negocio que necesita flexibilidad; hay controles que no son los mejores para el grado flexibilidad que necesitamos". El empresario había dicho que no se trata de una norma sola sino de "un montón de cosas chicas".
En el almuerzo de ADM, el presidente del BCU, Mario Bergara, dijo que las medidas están orientadas a "transparentar".