Si bien a mediados de 2009 la ley 18.494 incorporó nuevos sujetos obligados a reportar operaciones sospechosas de lavado de activos a la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) del Banco Central (BCU), los reportes bajaron de 191 en 2008 a 181 en 2009 (-5,2%), según la memoria anual de esa división divulgada ayer.
La ley aprobada el 5 de junio del año pasado estableció que también deben reportar operaciones sospechosas los escribanos, rematadores y administradores de zonas francas entre otros. Además amplió los delitos precedentes del lavado de activos, incluyendo entre otros, a la estafa.
Los bancos reportaron un 20% menos de operaciones sospechosas y las casas de cambio un 3% menos. En tanto, los intermediarios de valores reportaron un 266% más que en 2008 (11 en 2009 frente a tres el año previo).
La UIAF debido a "diversos incumplimientos (...) no únicamente vinculados a la prevención del lavado de activos y financiamiento al terrorismo, resolvió retirar la autorización para funcionar a tres casas de cambio", señala el informe.
Además la unidad realizó 42 actuaciones en todo el país para prevenir la compra-venta de monedas extranjeras sin la autorización correspondiente del BCU. En el 30% de los casos se detectaron infracciones que acarrearon "sanciones pecuniarias".
Otro de los aspectos que analiza la UIAF es las declaraciones de entrada y salida de dinero en efectivo, en cheques, bonos o metales preciosos, siempre que se superen los US$ 10.000
En 2009 las declaraciones de entrada de efectivo al país ascendieron a US$ 478,2 millones mientras que las salidas fueron por US$ 258 millones.
Por su parte, las declaraciones de entrada de metales preciosos -oro, plata, paladio y platino- alcanzaron a US$ 3,6 millones y la salida de estos US$ 5,7 millones. El principal destino y origen fue Suiza.