Uruguay apunta a genética propia en el cultivo de soja

Realidad. Hoy se usan variedades que llegan de Argentina

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LAUREANO BUTTENBENDER

En cinco años Uruguay estaría en condiciones de comenzar a liberar al mercado genética propia en soja, iniciando un camino de producción de semillas que le asegurará la provisión de material específico para las características de sus suelos.

El director del Programa de Cultivos de Secano del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Sergio Ceretta, dijo que Uruguay cuenta con una provisión de genética a partir de materiales seleccionados básicamente en Argentina, donde hay una situación de suelos diferentes, con mayor capacidad de almacenamiento de agua, y no hay nada seleccionado para las condiciones de suelos del país y los sistemas de rotación que se utilizan.

A partir de estas necesidades, se comenzó la exploración de acuerdos con instituciones y universidades de la región y del mundo que sean líderes en la investigación sobre soja.

Uno de esos contactos que interesó al INIA es la Universidad de Missouri-Columbia, por el enfoque y tamaño del programa, por la localización en Estados Unidos y porque el grupo de madurez que desarrollan es muy similar al que puede requerir el instituto. A partir de estas coincidencias, INIA está trabajando en la posibilidad de un acuerdo de colaboración para que esta universidad provea al INIA de material genético que sirva de base para un programa de selección en Uruguay.

En ese marco es que el experto y profesor de mejoramiento genético de soja en la Universidad de Missouri, Grover Shannon, visitó Uruguay.

En una presentación en la sede de INIA, Shannon aseguró que Uruguay tiene un gran potencial para la expansión de su producción de soja.

El especialista sostuvo que quedó "impresionado" por lo que se está haciendo desde INIA en busca de proveer a los productores de materiales genéticos de soja resistentes a sequías y anegamientos.

Shannon, quien recorrió zonas sojeras de Soriano y Río Negro, aseguró estar impresionado por la calidad de soja que observó en el campo y "sorprendido" por la demora que tuvo este cultivo en desarrollarse en el país, a pesar de las buenas condiciones existentes.

El experto estadounidense, que trabajó como asesor de varios programas de mejoramiento genético en Argentina, advirtió que hay materiales que se están desarrollando en Estados Unidos y que algunos pueden adaptarse a Uruguay, pero otros no.

Lo importante, a juicio del especialista, es que INIA desarrolle sus propios programas específicamente adaptados a las condiciones del país. Para eso, la Universidad de Missouri puede aportar materiales genéticos diferentes a los que vienen de Argentina, contribuyendo a la diversidad de germoplasma, dijo Shannon.

Uruguay suspendió el mejoramiento genético en soja en la década del 90, cuando el cultivo no era atractivo. Posteriormente, desde 2000 hasta la fecha este grano es el motor de la expansión agrícola. El área creció constantemente en cada ejercicio anual de siembra y actualmente la soja ocupa un área no inferior a las 850.000 hectáreas y con vías de expandirse.

Pago de regalías

Todas las regalías que paga Uruguay por propiedad intelectual de los materiales usados se van al exterior. "Por eso es importante tener una posibilidad nacional de abastecimiento de germoplasma, no sólo por las ventajas agronómicas, sino por la posibilidad de producir en Uruguay", afirmó Enzo Benech, presidente del INIA. El jerarca agregó que "hay una apuesta co-mo país a lograr este objetivo".

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