MOSCÚ Y VARSOVIA | THE NEW YORK TIMES Y AFP
Con conmoción, Polonia dio una acogida real ayer a su difunto mandatario, Lech Kaczynski, muerto en un accidente aéreo el sábado en Rusia. El duelo se da en un momento donde el futuro de las relaciones entre ambos países es una incógnita.
El presidente ruso Dimitri Medvedev se apresuró, tras el accidente en que murió el presidente polaco Lech Kaczynski, a enviar a Varsovia un mensaje donde expresó que "todos los rusos participan de la pena de los polacos". El primer ministro Vladimir Putin se tomó un avión y recibió a su par polaco, Donald Tusk, en el lugar del accidente, Smolensk.
Según señalan los expertos, en Moscú los líderes son conscientes de que la catástrofe, que tuvo lugar en la misma región donde hace 70 años las tropas soviéticas masacraron a 20.000 oficiales polacos, podría arruinar sus esfuerzos por reforzar los lazos con Varsovia y repercutir en las relaciones Este-Oeste en Europa.
"Kaczynski no era un amigo de Rusia, es lo menos que se puede decir", señaló Fiodor Lukianov, redactor jefe de la revista "Russia in World Affairs". "Sin embargo, es tratado con el mayor de los respetos por los dirigentes rusos", agregó.
En efecto, Kaczynski no fue invitado por el Kremlin a la conmemoración moscovita del aniversario de la masacre de hace 70 años, a la que sí acudió su primer ministro Donald Tusk. Fue por esta razón que el presidente acudió a otro acto paralelo que fue organizado por polacos el sábado.
Miembro de la Unión Europea (UE), Polonia es el más poderoso de los ex satélites de la Unión Soviética. Y a pesar de que Rusia mantiene excelentes relaciones con Alemania -también muy influyente en Europa del Este- la dinámica Este-Oeste en la UE se basa en las relaciones ruso-polacas.
Si estos lazos bilaterales se refuerzan, las relaciones entre Moscú y Bruselas deberían hacer otro tanto, a pesar de las numerosas divergencias entre los países miembros de la UE sobre cómo proceder con el gigante oriental.
Por el contrario, si la catástrofe aérea suscita en Polonia un aumento de la desconfianza hacia Rusia, las tensiones Este-Oeste en Europa aumentarán.
"Este accidente es siniestro desde un punto de vista simbólico (...) y podría reforzar en Polonia la idea de que todo lo que se relaciona con Rusia es terrible y malo", consideró Fiodor Lukianov.
"Incluso si se confirma que fue un error del piloto, siempre habrá quien diga que fue el KGB (servicios especiales rusos, hoy denominados FSB) quien mató a Kaczynski", pronosticó.
Sin embargo, otro analista, Dimitri Babich, consideró en declaraciones a Radio Free Europe que esta tragedia "podría permitir mejorar las relaciones ruso-polacas".
El accidente tuvo lugar tres días después que el primer ministro ruso Vladimir Putin y su homólogo polaco Donald Tusk se encontrasen en Katyn para conmemorar las matanzas de 1940. Esto representa un cambio radical en la actitud de Moscú, que durante décadas negó la responsabilidad de sus soldados. Asimismo, y poco antes de ese encuentro, la televisión rusa había difundido un documental sobre la masacre, una emisión que fue avalada por el Kremlin.
Moscú también emitió el gesto de prometer la entrega inmediata de visas a los polacos que quieran viajar a Rusia para participar en la investigación de los hechos.
FUNERAL. Acongojados, los residentes de Varsovia recibieron a su fallecido presidente, cuyos restos mortales fueron repatriados en el día de ayer.
En el aeropuerto militar Okecie se desplegó una alfombra roja para recibir al féretro del mandatario, que los militares bajaron sobre sus hombros de un avión militar.
Hubo una ceremonia oficial en la que estuvo presente su familia y toda la clase política. La hija del presidente, Marta, fue la primera en arrodillarse ante el féretro cubierto con la bandera polaca blanca y roja. Después fue su hermano gemelo, el ex primer ministro Jaroslaw Kaczynski, quien le rindió homenaje. Altos responsables se recogieron también uno a uno ante el féretro.
Al son de la Marcha Fúnebre de Frederic Chopin, el cuerpo de Kaczynski fue llevado en un coche fúnebre hasta al palacio presidencial. En el trayecto de 12 kilómetros, una multitud se unió al cortejo enarbolando banderas blancas y rojas con citas negras como una señal de duelo, lanzando flores o de rodillas sobre el asfalto. Ayer todas las banderas estuvieron a media asta.
Sólo el cuerpo del presidente fue repatriado tras haber sido identificado por su hermano, que se desplazó al lugar de la catástrofe. Los restos mortales de las otras 95 víctimas del accidente, entre ellas numerosos altos responsables políticos y militares polacos, fueron llevados a Moscú, adonde su familiares se dirigieron para identificarlos.
Lukianov: "Podría reforzar la idea de que todo lo relacionado con Rusia es terrible".
Murieron jerarcas y diputados
Junto al jefe de Estado y su esposa María falleció el gobernador del Banco Central, Slawomir Skrzypek; el jefe del Estado Mayor, Franciszek Gagor, y el titular del Instituto Para la Memoria, Janusz Kurtyka.
También murieron el jefe de la oficina para la Seguridad Nacional, Aleksandr Szczyglo; el jefe de Protocolo Presidencial, Wladyslaw Stasiak; el secretario de Estado de la presidencia, Pawel Wypych; el subsecretario Mariusz Handzlik; además había varios diputados y dirigentes del partido de gobierno.
Murieron también parientes de las víctimas de la masacre de Katyn y el último ex presidente en el exilio de Londres, Ryszard Kaczorowski.
Analizan principales causas de la tragedia
AFP Y THE NEW YORK TIMES
Expertos rusos y polacos comenzaron a analizar las cajas negras del avión en el que se estrelló el presidente de Polonia, Lech Kaczynski, a los efectos de determinar los motivos exactos de la catástrofe que fue atribuida a un error de los pilotos.
Según el subcomandante del estado mayor de la fuerza aérea rusa, Alexandre Aliochin, los pilotos habrían ignorado las instrucciones de los controladores aéreos, que les pidieron que se dirigieran a otro aeropuerto a causa del mal tiempo.
La nave que transportaba a Kaczynski y demás políticos era un Tupolev Tu-154 que fue diseñado por los soviéticos a mediados de los 60. Hace 20 años, Rusia detuvo la producción en masa de este modelo, del que hay 200 naves circulando.
Algunos políticos habían advertido el mal estado de la aeronave. Leszek Miller, ex primer ministro, dijo: "Una vez comenté que nos encontraríamos en una procesión fúnebre y que ese día decidiríamos reemplazar el avión".
Polonia realizó un silencioso homenaje
Durante dos minutos, todos los polacos guardaron silencio ayer a mediodía en homenaje a las 96 víctimas del accidente donde también falleció su presidente, Lech Kaczynski.
En el Parlamento y en el palacio presidencial las multitudes guardaron silencio y encendieron velas y cirios. En las calles el tránsito se detuvo y los automovilistas salieron de los vehículos para rendir homenaje de pie a los difuntos. Los canales de televisión emitieron imágenes de diversos lugares de Polonia, donde la vida se interrumpió mientras sonaban las sirenas que anunciaban el momento de luto. Habrá una semana de duelo.
Los polacos también se agolparon también en las iglesias, que celebraron Misa por el eterno descanso de los fallecidos. AFP