Aunque todo el barrio Peñarol sabe que la policlínica Zully Sánchez está cerrada y ocupada desde hace más de un mes, decenas de personas se acercan todos los días a pedir estudios o solicitar medicamentos.
Según las médicas y enfermeras , la principal consulta es por la vacuna contra la gripe H1N1.
"En el barrio nadie la recibió porque al no funcionar la policlínica la gente no tiene donde vacunarse. Acá hay muchísimos niños y embarazadas, que son la población con mayor riesgo, sin protección. Vienen y nos preguntan si no podemos conseguir, y la verdad es que no. Tenemos prohibido atender gente y entregar historias clínicas", comentó Lourdes Giménez.
Otro de los reclamos más frecuentes es por pastillas anticonceptivas. Es que allí se entregaban de manera gratuita a todas las mujeres que las necesitaran.
También el comienzo de las clases sorprendió a muchos adolescentes sin su certificado de aptitud física y no tienen donde sacarlo. Sin ese comprobante no pueden cursar la materia y por tanto están teniendo faltas.
"Ninguno de mis tres nietos, que se atienden acá, pudo empezar gimnasia en el liceo. No tienen el certificado. Adonde sigamos sin solución van a perder la materia por faltas", comentó Hortensia, vecina del barrio.