A. OYHENARD / F. TISCORNIA
Los exportadores están preocupados por la baja del dólar y su efecto en la rentabilidad de las empresas que más valor agregan. Mientras, el gobierno analiza si puede mejorar la devolución de impuestos a los sectores de mayor valor agregado.
"El Ministerio de Economía está haciendo un análisis para ver en qué medida se puede mejorar la devolución de impuestos (a la exportación)", adelantó a El País el presidente en ejercicio, Danilo Astori.
La idea es ver "sobre todo qué posibilidades hay de incorporar instrumentos", agregó.
Es un análisis "global" sobre ese esquema "y al mismo tiempo teniendo en cuenta criterios como el valor agregado (de las exportaciones), por ejemplo", explicó Astori.
Los exportadores "hacen mucho hincapié" en el aspecto "de atender especialmente a los sectores de mayor valor agregado", comentó.
En ese sentido, el vicepresidente de la Unión de Exportadores (UEU), Álvaro Queijo, dijo a El País que es posible que este año las exportaciones superen los niveles de 2008 (un récord de poco más de US$ 6.000 millones) pero con un mayor peso de productos primarios que agregan poco valor.
Para Astori, "los niveles de exportaciones de 2008 van a ser superados en 2010, claramente" y señaló que el crecimiento (de 26,2%) en lo que va del año es "sorprendente".
RÉGIMEN. En julio del año pasado, el gobierno implementó un cambio en el régimen de devolución de impuestos por el que elevó de 2% a 4% para los sectores afectados por la crisis internacional (textil-vestimenta, curtiembres, metal mecánica, pesca industrial, madera y papel) y redujo de 2% a 0% la devolución para la exportación de productos sin valor agregado (sorgo, maíz, trigo, cebada, tops de lana, los pescados sin procesar y el oro).
Para el resto de los sectores se mantuvo la devolución en 2% del valor de las exportaciones, salvo para la carne que tiene un 2,5%.
El análisis que ahora realiza Economía "no (es) para responder a una crisis, sino para perseguir de mejor manera objetivos" como el del agregado de valor de las exportaciones, puntualizó el presidente.
Esto fue comunicado por Astori a la directiva de la Unión de Exportadores (UEU) en una reunión que mantuvo el jueves 25 de marzo.
Los directivos de la gremial plantearon su preocupación por la caída del dólar (que ayer se ubicó en el menor nivel desde el 1° de septiembre de 2008) y cómo esto afecta la rentabilidad de las empresas exportadoras que más valor agregan.
En diálogo con El País, el presidente de la UEU, Alejandro Bzurovski, dijo que "existe una gran preocupación" en la gremial por la caída del dólar porque la competitividad continúa "deteriorándose" y siempre "afecta más" a los productos de mayor valor agregado.
Astori dijo a El País que no comparte esa evaluación, aunque señaló que "no hay que distraerse". El presidente interino resaltó "el sacrificio" que hace el Banco Central (BCU) "incluso aumentando notoriamente su déficit parafiscal para mantener el tipo de cambio dentro de ciertos límites, limitar volatilidades".
Astori señaló que los exportadores "hacen un planteo tradicional de mucha dependencia de la competitividad con el tipo de cambio. Yo adopté otro enfoque, que la competitividad no depende solo del terreno de los precios".
En ese sentido, enfatizó en invertir en innovación y en utilizar instrumentos como la prefinanciación de exportaciones.
Por su parte, el titular de la UEU dijo que los exportadores están utilizando poco la compra de dólares a futuro (forward) que les asegura un precio a cierto plazo y que se insistirá para que se utilice.
En la reunión con el vicepresidente coincidieron, según contó Bzurovski, en que hay que mejorar la calidad y no el precio de los productos que exporta el país. "Ahí le hicimos saber que calidad hay en todas partes del mundo y que se necesitan ambas cosas", añadió.
También los exportadores reclamaron rever los aportes patronales del sector. "Estas medidas podrían servir para paliar la pérdida de competitividad", señaló.
Según Bzurovski con la caída del tipo de cambio no bajan las exportaciones sino que se "afecta" la rentabilidad de las empresas. Por ese motivo, la gremial mantendrá en los próximos días una reunión con el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, para extender esta inquietud.
En tanto, Queijo, dijo que lo que "más preocupa" al ver la tendencia de largo plazo "es que la perdida de competitividad es importante y que no es tan significativo el tipo de cambio nominal sino el valor comparativo que tiene el salario y la energía eléctrica con la región -incluso con Brasil- que en los últimos meses se está encareciendo más en Uruguay producto de la inflación y el tipo de cambio". Asimismo, según transmitió el empresario, se le pidió a Astori una pauta salarial acorde a la situación regional.
En ese sentido, la gremial de exportadores quiere que la nueva pauta de ajuste tenga en cuenta la productividad como variables de la paramétrica y no tanto el índice de inflación.
Al respecto, Astori remarcó que no habrá pauta sino que se trabaja "con mucha flexibilidad" en "lineamientos orientadores" de la negociación.
"Además de tener en cuenta criterios de justicia para los salarios más sumergidos, se va a tener en cuenta -en la medida de lo posible- los procesos que ha habido en cada sector", indicó. "Y por supuesto en ese marco, considerar a la luz de las circunstancias de cada sector, niveles de productividad", añadió, más allá de la inflación proyectada.
Queijo criticó que "si se fija una pauta que contenga inflación más recuperación, es muy linda, pero cuando la tengo que vender al mundo no me la va a comprar".
MERCADO. El dólar bajó ayer, por segundo día consecutivo, y alcanzó su menor valor desde el 1° de septiembre de 2008, al operarse en el circuito interbancario a un promedio de $ 19,264 (0,44% menos que el lunes). Así acumula una depreciación de 0,97% en marzo y de 1,85% en 2010.
El Banco República (BROU), en tanto, redujo 10 centésimos la pizarra hasta $ 18,95 y $ 19,55 en cada punta. El BCU compró US$ 8,4 millones y el resto de los US$ 14,5 millones transados por Bevsa correspondieron a compras del BROU y de algunas AFAP.
Coinciden en que haya prudencia fiscal
"Sabemos que no hay medidas mágicas, por eso le pedimos (en la reunión) al vicepresidente (Danilo) Astori un cuidado fiscal muy estricto en cuanto el presupuesto porque el país tiene que tener pesos genuinos y no frutos del endeudamiento para comprar dólares", dijo a El País el vicepresidente de la Unión de Exportadores, Álvaro Queijo.
Astori dijo a El País que el gobierno está "totalmente de acuerdo" con ser prudentes desde el punto de vista fiscal.
"Las cifras son alentadoras. En febrero, el déficit (fiscal) fue de 1,3% (del PIB). Hay una corrección positiva de las cifras que se manejaban (de déficit) para 2009 y el resultado real es 1,7% (del PIB)", dijo el presidente en ejercicio. En la información preliminar el déficit de 2009 había sido de 2,1% del Producto.
"Vamos a seguir con esa prudencia y esa cautela. Justamente por ese motivo es que estamos buscando para las inversiones en infraestructura nuevos mecanismos de participación y financiamiento proveniente del sector privado", remarcó Astori.
"El Ministerio de Economía está elaborando un borrador para analizar los mecanismos de participación y financiamiento fuera del presupuesto", recordó.
El subsecretario de Economía, Pedro Buonomo, había adelantado a El País que se elaborará un marco legal para las asociaciones público-privadas.
La idea es que la ley deje más claro para el posible inversor cuáles son sus derechos y obligaciones en una asociación. Este será un marco normativo de referencia que señale al privado hasta qué punto las leyes vigentes le respaldan su inversión.
19% por abajo del promedio
De acuerdo a la última información del tipo de cambio real divulgada por el Banco Central, en febrero la competitividad local se ubicaba un 18,7% por debajo del promedio del período 2000-2010. Ese encarecimiento relativo de los productos locales, se dio tanto frente los socios de fuera de la región como a los países vecinos. Así, el nivel actual es un 26% por debajo de la media de la década para los primeros, y un 11% frente a los segundos