Karabulak | Un nuevo atentado suicida mató ayer a dos policías en Ingushetia, después de los atentados que la semana pasada dejaron más de 50 muertos en Moscú y en esa misma región del Cáucaso ruso, teatro de una rebelión islamista.
En Karabulak un kamikaze hizo estallar su cinturón de explosivos en el momento en que un vehículo de policías entraba en el recinto de un edificio del ministerio de Interior "El kamikaze murió, dos policías murieron y otros seis fueron heridos", dijo un investigador.
Antes de provocar la explosión, el kamikaze estacionó un coche bomba cerca de la comisaría. Una hora después del atentado, la policía pudo neutralizar la bomba mediante una deflagración, sin víctimas.
La semana pasada, Rusia sufrió una serie de atentados, como los del metro de Moscú que causaron 40 muertos. La acción fue reivindicada por un jefe de guerrilla checheno, que prometió "más actos de venganza por lo que hacen las tropas y los servicios especiales rusos en el Cáucaso".
Dos días después, un doble atentado suicida contra la policía de Kizliar, ciudad del Norte de Daguestán, causó doce muertos.
No descartan que exista relación entre los atentados en las dos regiones del Cáucaso y los perpetrados en Moscú. AFP