LAUREANO BUTTENBENDER
Técnicos y operadores agrícolas señalan que más allá de la capacidad de almacenaje, la falta de carreteras y estructura portuaria para sacar la producción hacia el exterior es un punto crítico a resolver para evitar un colapso en el sector.
El reciente conflicto de los transportistas de granos por las demoras en las cargas, puso en evidencia algunos de los problemas de infraestructura generados por el explosivo crecimiento de la agricultura, lo que afecta la logística del sector.
En cinco años, Uruguay pasó de tener 600.000 hectáreas de agricultura de secano a 1,5 millones de hectáreas, lo que marca un ritmo de crecimiento que no pudo ser acompañado por ciertos servicios, aunque hay soluciones tecnológicas que contribuyen a disimular algunos problemas.
Para el caso del arroz, principal subsector en el cual se generó el problema por las demoras en la descarga de camiones, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, dijo que esto se originó porque la capacidad de recibo de algunas plantas industriales fue superada por la capacidad cooperativa de la cantidad de cosechadoras que hay en el campo.
"Esto no es de este año, siempre hay un pico de cosecha y hay días en que la capacidad de cosecha es mayor a la de recibo e invariablemente se produce esta aglomeración de camiones con demoras que llegan hasta 30 horas".
Carreteras. Por su parte, el presidente de la Cooperativa Agraria Nacional (Copagran), José María Nin, recordó que es mucho más fácil aumentar el área agrícola que construir la infraestructura para ese crecimiento, y esto es lo que ha pasado, aseguró.
"La siembra y la cosecha es lo que se hace más rápido, pero luego todo lo que tiene que ver con carreteras, camiones y plantas de silos comienzan a quedar chicas", dijo Nin a El País.
El empresario, sin embargo, señaló que esto no es una complicación exclusiva de Uruguay y que, incluso, no es el caso más grave, ya que "este problema en Brasil está multiplicado por diez".
Nin dijo que quienes tienen plantas de silos, como es el caso de Copagran, están tratando de acompasar el aumento de la producción con la capacidad de recibo del grano, pero esto lleva inversiones que se deben hacer en tiempos mucho más lentos de lo que lleva la expansión del área agrícola.
El presidente de Copagran dijo que, por un lado, se está trabajando en el sector agrícola sobre este tema ya que desde el punto de vista de la oportunidad de negocios, a mayor capacidad de silos se puede recibir más granos y por lo tanto aumentar la facturación.
Por otro lado está la capacidad de transporte, que si bien ha crecido la flota de camiones, está quedando chica frente a la expansión del área, dijo el empresario.
Además de estos puntos, Nin subrayó como un aspecto central la carencia de carreteras adecuadas y de un transporte alternativo como es el ferroviario, lo que corresponde a las inversiones que debe hacer el país. En este sentido, Nin dijo que desde la cooperativa se está afinando una serie de propuestas para ser presentadas en primera instancia al ministro Aguerre. El empresario dijo que, si bien se trata de inversiones millonarias, es necesario hacerlas porque de lo contrario el sistema colapsará rápidamente y eso se traducirá en pérdida de eficiencia y, en definitiva, de competitividad.
A esto se le suma otro problema que enfrenta el sector y que es la escasez de maquinaria para cosecha, lo que determina que en momentos pico la demanda supere a la oferta.
Reclaman puertos graneleros
Para el técnico de la Oficina de Programación y Políticas Agropecuarias (Opypa), Gonzalo Souto, hubo un importante crecimiento en la capacidad física de almacenaje de granos a lo que se suma la posibilidad de utilizar "silos bolsa", técnica que está siendo aprovechada por las empresas que tienen playas para ellos y por los propios productores en el campo.
Este ha sido un mecanismo de ajuste sobre la marcha que funcionó y la preocupación es que, como en el caso de la cosecha de invierno, en la que se realiza en verano se requieran más instalaciones de secado que en años anteriores por las lluvias, dijo Souto.
Sin embargo, coincidió con el presidente de la Cooperativa Agraria Nacional, José María Nin en que el punto más crítico es la falta de carreteras y de puertos. La caminería es un problema, sobre todo en las zonas agrícolas más nuevas, mientras que faltan puertos y mejores condiciones graneleras, sobre todo en el puerto de Montevideo.