Subir el sueldo de los militares fue otro de los compromisos asumidos y reiterados en más de una ocasión por Mujica. En su mensaje a las Fuerzas Armadas en Durazno dijo que habían sido "económicamente postergados", pero en el mismo discurso advirtió que el aumento presupuestal "no va a ser muy posible.
Con las cartas vistas, el ministro Luis Rosadilla estableció el ahorro como primera medida. La redistribución del gasto en Defensa empezó por la prohibición del uso de vehículos para fines no oficiales.
En su discurso al asumir, Rosadilla se comprometió a revisar a fondo las actuales agregadurías militares en el exterior con el objeto de recortar gastos innecesarios.
El pasado 9 de febrero, la audición radial "No toquen nada" (Océano FM) informaba que Rosadilla tiene pensado suprimir agregados militares en Estados Unidos.
En el caso de Defensa, el desafío de poder mejorar los salarios de los militares recae directamente en la capacidad redistributiva del ministro Rosadilla.