PABLO ANTÚNEZ
Las inversiones de fuera del sector agropecuario en negocios de capitalización vinculados con la ganadería están creciendo. Esto se da de la mano de personas con capital medio que prefieren invertir en un proyecto a depositarlo en un banco.
Es que, desde hace varios años, no hace falta tener campo para ser ganadero o incluso para plantar granos y vivir el boom de la agricultura uruguaya.
En el mercado existen algunos negocios de capitalización en ganadería o incluso en agricultura, que resultan cada vez más atractivos para un perfil de inversores que cuentan con ahorros entre US$ 9.000 y US$ 15.000 y están interesados en colocarlos en activos. La realidad es que si bien antes se apuntaba a estas iniciativas desde el exterior, hoy cada vez son más los uruguayos que se ven seducidos.
"El perfil del inversor es muy amplio. Va desde productores rurales hasta extranjeros, pero la mayoría son inversores urbanos con desconocimiento de la actividad agropecuaria, pero con gusto por ella. En muchos casos, su capacidad de inversión asombra por los volúmenes dispuestos a colocar", aseguró a El País Alejandro Berruti, principal de la firma Berruti United Breeders & Packers, la empresa que maneja la opción Portfolio Ganadero.
En la otra vereda, según Berruti, hay gente de "muy bajos recursos que coloca sus ahorros (en proyectos) antes de apostar a una opción bancaria. Transmiten que no saben si ganarán dinero, pero prefieren utilizar este tipo de opciones antes de contar con un bajo interés bancario".
"El atractivo adicional es que pueden interacturar con su inversión. Tienen la posibilidad de ir a marcar el ganado el día que ingresa al predio, de ir a las posteriores pesadas y el día que se industrializa, a las faenas", explicó el operador.
En este caso el inversor compra un camión (30 reses) de vacas, vaquillonas o novillos Holando que entran a un campo de engorde (animales con todas las garantías). Del otro lado hay un productor que sabe manejar el negocio y que lo va a engordar hasta llegar al peso de faena. Una vez que se llega a ese punto, los kilos ganados son para el productor que los engordó y la diferencia de precios entre un animal flaco y otro gordo, es para el inversor. En este caso el monto mínimo de la inversión ronda entre US$ 9.000 y US$ 12.000.
"Tenemos inversores de Argentina, Brasil, Uruguay y Dinamarca, entre otros países", dice Berruti. Ninguna empresa asegura rentabilidad mínima, pero en el caso de Portfolio Ganadero, en 2008 y 2009, "hubo 18,9% de rentabilidad anualizada, neta en dólares".
REALIDAD. El interés por las inversiones dentro del sector agropecuario de personas que conocen poco y nada de este y que buscan invertir en activos que no sean los ladrillos traspasa las fronteras.
"Hay mucho interés de los argentinos, pero se concretan pocas inversiones", admitió a El País Gustavo Basso, uno de los principales de la empresa Conexión Ganadera, que lleva 10 años en el mercado.
En este caso, el monto mínimo para poder invertir son US$ 15.000.
"El perfil del inversor es bastante diferente a lo que se daba una década atrás. Montevideo le daba la espalda al campo, no le interesaba invertir en el sector. Hoy es impensable encontrar a un inversor de la ciudad que no tenga un pie metido en un proyecto de inversión en el campo. Ese es un gran cambio", indicó Basso.
"La credibilidad que tiene Uruguay es el gran respaldo que tenemos para llevar adelante este tipo de emprendimiento que siempre tuvo un resultado muy favorable y dejó muy conforme a quienes apostaron al negocio", agregó el empresario.
En el caso de Conexión Ganadera hay varias opciones de inversión. Se puede comprar bovinos de invernada (para engordar), de cría (vientres fértiles) o recría (animales jóvenes), dependiendo del campo a donde van los animales a diferentes características de los proyectos vinculados con cada sector.
También se puede comprar animales y confinarlos en un feed lot (engorde a corral). "La rentabilidad va de 10% a 12%, ese es el rango en base a la experiencia de estos 10 años", explicó Basso.
En esta primera década, Conexión Ganadera tuvo inversores de Arabia Saudita y naciones tan lejanas como se pueda imaginar. "Hubo gente que nunca conoció Uruguay y mucho menos vio el ganado adquirido ni siquiera una vez. Apostaron a la experiencia del Uruguay como productor y exportador mundial de carnes", dijo.
También ofrecen en ovinos
Bastante más nueva es la opción de capitalización en ovinos que impulsa el consignatario Alejandro Ilundain.
"Hay un productor que pone el campo y otro que aporta los corderos. Los kilos que los animales tengan a la entrada al predio son para el dueño y la diferencia de peso cuando salen son para el predio donde se invernaron, igual que la lana", explicó Ilundain.
Es el primer proyecto vinculado con ovinos en el mercado y por ahora, el perfil del inversor se inclina hacia pequeños criadores de lanares, que tienen la posibilidad de alivianar los campos en enero y febrero.
Las cifras
10.000 Dólares de inversión es el capital mínimo necesario para invertir. Algunas firmas exigen US$ 9.000 o hasta US$ 15.000.
30 Son las reses que compra como mínimo un inversor para ponerlas a engordar en un campo y luego venderlas para faena.
12-18 Son los porcentajes de rentabilidad que se pueden obtener en un año. Una colocación bancaria en dólares puede dejar 1,4% al año.