Desde la Junta Nacional de Drogas (JND) se tomó distancia del planteo del presidente José Mujica, que propone que se aleje de su entorno a los adictos a la pasta base, llevándolos al campo y se les dé trabajo e instrucción militar.
El secretario de la JND, Milton Romani afirmó que hay muchas formas de tratamiento y dijo que se debe apoyar las que demuestren que dan resultados positivos. Agregó que la de Mujica es una opinión importante, porque es la del presidente de la República, pero señaló que no está decidido que será la política aplicada.
En declaraciones al semanario Búsqueda, Mujica dijo que "a los adictos hay que sacarlos del medio ambiente, tenerlos un poco aislados y que se cansen. Se les puede dar instrucción militar". Añadió que "también" se los puede "mandar al campo (...) El asunto es sacarlos de sus lugares y ponerlos a hacer trabajo físico".
La posición de Mujica se da de bruces con lo declarado días atrás por Romani, quien adelantó que el gobierno prevé instalar centros de amparo barriales que den atención a personas con problemas de adicción a las drogas, brinden asesoramiento a sus familiares y cuenten con la participación de los vecinos. Dijo que "en los lugares más complicados haya vecinos, clubes juveniles, que estén el Mides, las intendencias y otros organismos, para crear centros de inclusión social donde haya reducción de daños por el efecto de las drogas".
Esto es parte de la política de "reducción de daños" que se impulsa desde el gobierno de Tabaré Vázquez.