La búsqueda de Enzo Terra continúa

Desaparecido. Desde el 25 de marzo de 2000 no se supo más nada del joven de 18 años Sus familiares nunca dejaron de buscarlo en Uruguay y en el exterior Ahora crearon un sitio web

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PABLO ROSSI

Fue una tarde de sábado. Enzo y sus amigos llegaron a la casa de los Terra, en el Prado. Venían de jugar un picadito en el Jardín Botánico. Ese fue el último día que lo vieron. Francisco, su padre no pierde las esperanzas de que esté con vida.

Tiene 48 años y un parecido asombroso a Enzo, el muchacho de las fotos. Hace 10 que el hijo de Francisco Terra desapareció de su hogar, en la calle Carlos Solé, y nunca más se supo de él. El 25 de marzo del año 2000 Enzo tenía 18 años y vestía una remera verde de manga corta, un short de baño escocés; pelo castaño oscuro al igual que sus ojos y medía 1,90.

Acababan de culminar el clásico "picadito de barrio" que solían hacer en el Jardín Botánico, que en aquel entonces era abierto, sin las rejas que lo protegen hoy. Junto con la barra de amigos Enzo regresó a su casa, donde según el padre "se comieron todo lo que había en la cocina".

Cuando empezó a caer la noche, los amigos comenzaron a retirarse cada uno a su domicilio. Sobre las 21.30 horas, los padres de Enzo le avisaron que debían ir al almacén del barrio, a unas cuatro cuadras de la casa, para comprar la cena. Invitaron a Enzo a que los acompañara, pero este declinó argumentando que estaba cansado del partido y que prefería ducharse. Al irse, Sorais, su madre, le aconsejó que cerrara las puertas con llave.

El matrimonio caminó hacia el almacén, hizo las compras y luego visitó al abuelo paterno de Enzo antes de regresar a su hogar. En ese momento se comunicaron por última vez con el joven. Enzo llamó a su abuelo para confirmarle que al día siguiente lo acompañaría al estadio a ver el partido del cuadro de sus amores: Wanderers.

A las 22.30 horas aproximadamente, los padres de Enzo regresaron a la casa y se encontraron con que la puerta que daba al frente estaba cerrada con llave, pero la del fondo se encontraba abierta.

Ante la sorpresa, buscaron a su hijo en la casa, pero ya no estaba. "Nos llamó la atención, porque cuando Enzo salía nos avisaba o nos dejaba un cartel, indicando hacia donde se dirigía", dice Francisco que sigue sin explicarse qué fue lo que realmente ocurrió aquel día.

Inmediatamente se contactaron con los amigos de su hijo, quienes previamente habían estado con él, pero nadie sabía de él. Llamaron también a su novia, que desconocía la situación. Esa noche, amigos, familiares y vecinos realizaron una cadena telefónica para correr la voz de lo acontecido.

En tanto, los padres acudieron a la Seccional 7ª para notificar lo sucedido, pero los oficiales le restaron importancia, considerando que en unos días iba a aparecer, relata Terra.

Ese mismo día, sus parientes se trasladaron al Puerto de Montevideo, ya que la semana anterior Enzo había estado allí tomando mate con amigos en la escollera. Compañeros y amigos del Rowing Club -donde Enzo iba a practicar remo- realizaron una búsqueda exhaustiva por toda la bahía, a remo, pero tampoco allí encontraron rastros del joven.

A los dos días de lo acontecido, los padres volvieron a concurrir a la 7ª, donde fueron recibidos por el comisario de turno, quien se mostró preocupado por el asunto y se comprometió a encabezar la búsqueda.

"ERA NORMAL". Enzo Terra nació el 6 de diciembre de 1981. Estudió en el colegio Pedro Poveda del Prado, y en el momento de su desaparición cursaba 5° de bachillerato, orientación Biológica, en el liceo Bauzá.

Por aquel entonces circuló la versión de que el joven tenía problemas psíquicos y que el caso podría resumirse en una autoeliminación. No obstante, el padre desmintió a El País todos estos hechos.

"En diciembre (de 1999) a Enzo se le diagnosticó surmenage (fatiga mental) y depresión, por este motivo era atendido por un psiquiatra", dijo Francisco. Según el padre era un joven totalmente normal que se estaba sometiendo a un tratamiento puntual para superar su estado. "Incluso más, en marzo comenzó a ir al liceo en carácter de oyente, porque quería retomar sus estudios".

El psiquiatra Daniel Escandelas fue quien atendió a Enzo en la mutualista Médica Uruguaya. A 10 años de la desaparición aún recuerda el caso. "Fue una situación bastante inesperada para todos", dijo a El País. De acuerdo a Escandelas, se manejaron una cantidad de hipótesis respecto al caso, pero él recuerda que "el diagnóstico no era surmenage", ya que desde que es médico recibido esa patología no forma parte de los manuales de diagnóstico.

Recuerda que Enzo tenía "algo psicótico, un poco por fuera de la realidad". Si bien admite que lo único seguro del caso es "que el cuadro no era claro", considera que previo a la desaparición, Enzo presentaba algunas señales de evolución.

Además de sus estudios, Enzo practicaba asiduamente remo. Era socio del Rowing Club y junto con sus compañeros dedicaba gran parte del día a esta actividad. También era muy bueno para la música "tocaba la guitarra, aunque dominaba más de un instrumento", aseguró el padre, quien, además, resaltó su carácter solidario: los fines de semana asistía a un voluntariado en barrios marginales de la capital.

BÚSQUEDA. Si bien las autoridades se han interiorizado en el tema, no han tenido éxito en la resolución del caso (ver nota aparte). Nunca hubo una búsqueda formal por parte de la Policía, dado que Enzo era mayor de edad y este protocolo rige para los individuos menores. Tanto la Comisaría 7ª, Interpol y Prefectura de Montevideo trabajaron en el caso y los resultados siguen siendo nulos.

A 10 años del día que Enzo desapareció, sus familiares y amigos crearon el sitio web www.porenzoterra.org, con el fin de mantener más activa la búsqueda y establecer contactos directos con personas que puedan haberlo visto.

En los últimos dos días, la familia recibió dos llamadas de personas que vieron a alguien parecido al joven. Fueron falsas alarmas, pero la búsqueda no termina.

i Contactos. Web: www.porenzoterra.org // porenzoterra@adinet.com.uy // 099 61 66 04.

Es un caso "paradigmático" según la Policía

En 2004, cuando Daniel Borrelli era ministro del Interior, se creó el registro y búsqueda de personas ausentes, que tiene como misión efectuar un registro de personas desaparecidas que permitan verificar el paradero de los individuos.

Esta organización se acercó sin éxito al caso de Enzo Terra. Si bien siguen de cerca los movimientos que la familia del desaparecido realiza, no han podido esclarecer el asunto, así como tampoco localizar el paradero del mismo.

Fuentes policiales indicaron a El País que la familia Terra ha estado muy activa trabajando en el caso. Se han hecho algunas actividades con el impulso de la propia familia, con información que ellos consiguieron para poder manejar otros instrumentos, incluso a nivel internacional.

De todas formas, desde la Policía consideran el caso como "paradigmático". Si bien admiten no tener demasiada información, continúan esperanzados de encontrarlo vivo. Autoridades dicen haber "trabajado mucho", pero tiene la limitación de la falta de información al momento de los hechos.

También acudieron a Ciudadanía 21, una "asamblea de ciudadanos", presidida por Juan Manuel Petit, comprometida con los Derechos Humanos. Tiene la vocación de realizar investigaciones en procura de localizar personas desaparecidas. Actúan a través de un Protocolo Único que obliga a que todas las dependencias policiales se comporten de forma uniforme en su accionar. Si bien trabaja en la búsqueda de menores, el caso de Enzo llegó a las arcas de la institución, aunque tampoco hubo noticias positivas con relación a su paradero.

Datos de personas ausentes

De los casos que llegan directamente al departamento de Búsqueda y Registro de Personas Ausentes, el 60% de las personas aparece con vida. Un 10% del total aparece muerto, y el resto no aparece nunca según dijo el director de ese departamento de la Policía, Robert Parrado, en una nota de El Espectador en 2005.

Para encontrar a los ausentes es fundamental conocer a fondo los hábitos de cada persona.

La divulgación es, muchas veces, clave para que la persona sea encontrada.

Los familiares y amigos de Enzo Terra se organizaron y la imagen de Enzo empapeló Montevideo y se divulgó por todos los medios de comunicación. Incluso Publicartel les cedió tres carteles de vía pública en los accesos de Montevideo en los que se colocó su foto.

La semana pasada, una joven con problemas psiquiátricos y profundo estado de amnesia fue encontrada en situación de calle en Portones de Carrasco por la ong Gurises Unidos. Luego de la divulgación de su nombre y su foto, aparecieron sus padres, quienes viven en la ciudad de San Carlos en Maldonado. La adolescente había permanecido más de 5 días desaparecida.

Según los especialistas "el problema de las desapariciones largas es que no se puede descartar ninguna hipótesis". Es el caso de Enzo Terra.

De todos los desaparecidos, cerca de la mitad son menores de edad.

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