WASHINGTON | El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu se reunirá hoy con el presidente estadounidense Barack Obama, en un intento por reanimar las relaciones entre los dos países.
Netanyahu arribó ayer a Estados Unidos, donde participó del congreso anual de la AIPAC, el Comité Americano-Israelí de Asuntos Públicos, principal lobby proisraelí de EE.UU.
El encuentro de hoy -el tercero desde la llegada de Obama a la Casa Blanca en enero de 2009- tiene lugar después de que el dirigente israelí aceptase, bajo la presión estadounidense, hacer "gestos de buena voluntad" para relanzar las negociaciones con los palestinos.
Sin embargo, Netanyahu anunció que no está dispuesto a ceder en la colonización en Jerusalén Este, cuya anexión en 1967 no ha sido reconocida por la comunidad internacional.
Precisamente, el anuncio de la construcción de 1.600 viviendas en una colonia judía del sector árabe de Jerusalén durante una visita del vicepresidente Joe Biden a mediados de marzo provocó una grave crisis diplomática con Estados Unidos.
El israelí canceló una visita a Bruselas que tenía prevista para el regreso de su viaje. Se excusó de no poder reunirse con varios dirigentes europeos, entre los que estaba el presidente del bloque, Herman Von Rompuy, debido a que alargará su estadía en Washington para dialogar con Obama.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, también participó ayer del congreso de la AIPAC, donde urgió a Israel a tomar "decisiones difíciles pero necesarias" para la paz con los árabes y prometió su compromiso "sólido" con la seguridad de Israel.
"Las nuevas construcciones en Jerusalén Este o Cisjordania socavan la confianza mutua y amenazan las conversaciones cercanas, que son el primer paso hacia las negociaciones completas que ambas partes desean y necesitan", indicó Clinton.
La secretaria de Estado afirmó que la actitud de Israel "socava la habilidad única de Estados Unidos de jugar un papel -un papel esencial, diría- en el proceso de paz". AFP Y AP