La familia de Ignacio Rospide, secuestrado el jueves y liberado el viernes de noche, señala que vivió una "pesadilla" y agradece la actuación de autoridades y amigos para que el empresario vuelva a su casa.
"De la familia Rospide a la opinión pública.
Desde la noche del jueves 18 y hasta la madrugada del sábado 20, nuestra familia vivió una verdadera pesadilla. La incredulidad inicial se transformó primero en incertidumbre y luego en desesperación y angustia. Ninguna familia uruguaya está preparada para enfrentar el terrible padecimiento que supone el secuestro de uno de sus integrantes.
Fueron horas que nos pusieron a prueba como familia y que enfrentamos con unidad y con fe. Pero no estuvimos solos. Una vez que la noticia se hizo pública, una impresionante cantidad de amigos, clientes y vecinos se acercaron para manifestar su solidaridad, contención y apoyo. A todos los que con su palabra, su abrazo, sus oraciones y sus consejos nos ayudaron a atravesar este difícil momento, el agradecimiento eterno de nuestra familia. No olvidaremos lo que han hecho por nosotros.
Tampoco hay palabras para reconocer y agradecer el trabajo del Ministerio del Interior y Jefatura de Policía de Montevideo, y todos los integrantes del Departamento de Delitos Complejos, desplegaron para lograr la liberación de Ignacio por parte de sus captores. Su profesionalismo, pero también su trato humano para con nuestra familia, merecen ser reconocidos y distinguidos especialmente.
A todos, nuestro sincero reconocimiento. Y el deseo de que no haya en el futuro familias uruguayas que deban pasar por este duro trance que nosotros hemos debido padecer.
Montevideo, 23 de marzo de 2010".