Laureano Büttenbender
El Poder Ejecutivo entiende que la competencia por la leche que pueden desatar las nuevas inversiones en el sector no necesariamente mejorará el precio al productor, a la vez que se descarta una protección explícita de la industria local.
En opinión del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, una competencia desmedida por la leche como consecuencia de la instalación de nuevas inversiones en el sector, no sólo no tendrá un efecto alcista en el precio al productor, sino que derivará en la generación de capacidad ociosa en las plantas, cuyo costo terminará siendo de cargo del productor.
Si bien reafirmó el carácter estratégico que tiene la lechería en los planes del MGAP, Aguerre entiende que, ante la instalación de las empresas Shreiber Foods y Bom Gosto, la protección a las empresas nacionales no es una política adecuada. "Creo que la protección no construye, destruye, lo que no quiere decir neutralidad oficial", sostuvo el secretario de Estado, dejando una puerta abierta ante la eventualidad de un impacto negativo en el equilibrio del sector. Según Aguerre, "no es bueno para la cadena láctea uruguaya que haya una competencia desmedida por la materia prima porque lo más difícil no es poner una planta pasteurizadora, el verdadero arte es mantener a las familias en el campo".
A su juicio, "el verdadero activo nacional de la lechería está en los productores de leche y nuestro énfasis estará en el desarrollo de la producción primaria porque con ello la parte industrial viene sola". El ministro no cree que esa competencia por la materia prima genere más precio. "La competencia es necesaria en el proceso de formación del precio, pero cuando es desproporcionada genera capacidad industrial ociosa y costos fijos que los termina pagando el productor".
Para José Alpui, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), lo que dice Aguerre "es una gran verdad", agregando que el escenario para el sector se puede transformar "en una carnicería" que no necesariamente traerá aparejado un aumento de precios. Para el gremialista "hoy en día, la competencia es por el productor, que pasará a ser la vedette en los próximos años".
Alpui cree que, "en vez de venir esas industria a pelear por productores que ya están instalados, (sería mejor) que peleen por formar nuevas cuencas y tratar de invertir en el desarrollo de la producción", consideró Alpui.
Por su parte, Martín Lindholm, presidente de la Intergremial de Productores de Leche (IPL), entiende que la competencia, si se da dentro de un marco de transparencia, debe ser bienvenida.
"Hay gente que sostiene que hay empresas que no invierten en cuencas lecheras, pero nosotros entendemos que la cuenca fue construida por el productor y la sociedad y no es patrimonio de ninguna empresa en particular", aseguró Lindholm.
"Coincido en que el efecto puntual de la competencia en un período corto es muy efímera. Habrá una fuerte competencia en base a precios irreales".
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