Decenas de pobladores del sector Palomares de Concepción, una de las regiones que quedó aislada por el terremoto del 27 de febrero, devolvieron muebles y electrodoméstico que habían robado durante los saqueos en esa ciudad cometidos a menos de 24 horas de la tragedia.
Dirigentes de las Juntas de Vecinos advirtieron por medio de altoparlantes que si los objetos no eran entregados se producirán allanamientos masivos en la zona, ubicada 500 kilómetros al sur de Santiago de Chile.
Refrigeradores, lavadoras, estufas, sillones, mesas, sillas, bicicletas, colchones y cocinas fueron parte de los bienes que los vecinos sacaron a las calles, mientras que otros los fueron a dejar a la sede vecinal, objetos que quedaron bajo custodia militar.
Los artículos fueron robados desde las bodegas de las multitiendas Falabella y Ripley, ubicadas en el mismo sector.
Sin embargo, no todos los vecinos aceptaron devolver los objetos robados, y siete personas fueron detenidas.
En el operativo participaron efectivos de Carabineros y de la Policía Civil de Investigaciones de Concepción.
El prefecto de la Policía Civil, Héctor Espinoza, afirmó que fue fundamental la denuncia de los propios vecinos sobre los sectores y domicilios donde se almacenaban roductos saqueados.
La policía estimó que los objetos recuperados significan más de 400 mil dólares. (ANSA).