Construcción genera rechazo

La decisión de construir una nueva cárcel en Punta de Rieles es resistida por vecinos de la zona, organizaciones de Derechos Humanos y el colectivo de ex presas políticas.

Por tal motivo trasladarán al Poder Ejecutivo su malestar e integrantes de estos grupos solicitarán una entrevista con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi.

La militante del colectivo de ex presas políticas, Anahit Anahorian dijo a El Espectador que están a tiempo de persuadir a las nuevas autoridades para que den marcha atrás en la iniciativa. Quieren que el predio tengo otros fines que ayuden a mejorar la calidad de vida de quienes viven en esa zona.

"A todos los lados que hemos ido a golpear puertas han sido colectivamente. El año pasado fue un momento agresivo porque parecía que ya se venía. Hubo una movilización diferente donde se sumaron los productores de la zona en el A, B, C rural y que nos pareció muy importante porque realmente a ellos también los afecta y no es bajo el argumento frívolo de que nadie quiere una cárcel en su barrio, esto es algo mucho más profundo y eso es lo que nos preocupa, no es tan frívolo y por eso creemos que nos debemos acercar a las autoridades que toman las decisiones para informar de qué se trata, que no es algo caprichoso ni que tenemos los ojos cerrados con respecto a las condiciones de hacinamiento atroz que tienen los presos", afirmó.

Para la zona existe el proyecto Plaza y Memoria. También se planifican obras para revitalizar un barrio que tiene 90 asentamientos y donde un 70% de los jóvenes ni estudia ni trabaja. Anahorian agregó a El Espectador que la construcción de la cárcel va en sentido contrario a la intención que supone el proyecto.

INADECUADO. Así califica el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) al lugar elegido para la construcción. Esta organización defensora de los Derechos humanos entiende que no se solucionaría el problema de hacinamiento en las cárceles.

"En Uruguay no hay ningún lugar recuperado en democracia que ha sido centro de tortura y extensión en dictadura. Sigue estando bajo la órbita del Ministerio de Defensa y algunos centros de reclusión clandestinos, etcétera. Siempre reivindicamos y proponemos que esos lugares sean para la vida, lugares para los Derechos Humanos. La cárcel de Punta de Rieles es un caso de éstos. Es un caso muy simbólico donde condensa no sólo el dolor de muchas mujeres, sino también dolor de un barrio que lo sufrió. Trasladar presos a ese lugar tampoco va a solucionar en gran medida el hacinamiento que hoy se encuentra en las cárceles. También hay que ver qué tipo de población se va a trasladar ahí. La mayoría de los reclusos y las reclusas tienen determinados vicios de la violencia del sistema que están teniendo en todos los centros de reclusión por el hacinamiento, entonces no es un lugar muy apropiado para hacerlo", indicó Tomasini.

Por su parte, Bonomi explicó este jueves a El Espectador que por problemas administrativos no pudo realizarse antes el traspaso hacia esta cartera, cuando el cambio ya estaba previsto desde hace un año.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar