REBAR
Pocos se niegan a reconocer que quien, desde hoy, ejercerá la presidencia de la república, conforma una personalidad de características muy particulares. Por eso, cuando comenzaron los comentarios relacionados con los actos de la trasmisión del mando, muchos pusieron en duda que "Pepe" Mujica aceptara someterse a tradicionales formalidades como, por ejemplo, la de recibir la banda presidencial. Una nota aparecida en El País días atrás, además de reseñar brevemente la histórica presencia de la banda en la clásica ceremonia, informaba que el nuevo mandatario la luciría en este 1° de marzo. Por mi parte, no hubo sorpresas: apostaba a que así serían las cosas. El hombre no pisa baldosas flojas.
Un par de semanas antes, yo había leído en Clarín que Evo Morales, al asumir como mandatario reelecto estrenó la nueva banda presidencial, en la que incorporó una simbología aborigen: y como complemento de esa novedad consumó otra, inspirada en el nacimiento del Estado Plurinacional de Bolivia, del que fue gestor y es protagonista principalísimo. Se trata del destino que dio a la antigua banda y medalla presidenciales, emblemas de la República liberal, que fueron trasladadas -dice Clarín- cual piezas de museo, a las bóvedas del Banco Central, por una guardia del batallón Colorados, y reemplazadas ahora por un nuevo diseño con marcas andinas.
Como las cosas más serias a menudo permiten filtrarse por un agujerito de humor, quiero recordar una anécdota sin ánimo de afectar el respeto que siempre merece la banda presidencial. Hace varias décadas, un conocido político resultó electo para regir los destinos del país. No se destacaba por su vestimenta, y sus adversarios bromeaban acerca de su absoluto desprecio por el jabón. El día de la trasmisión del mando, segundos previos al momento culminante, un parlamentario le dijo por lo bajo a un compañero de bancada, famoso por sus finas ironías: "Atento, che: que van a ponerle al hombre la banda presidencial"... Y el chusco, rápido como la luz, salió con una de las suyas: "Yo habría preferido que le hubiesen puesto Lavanda de Atkinsons".
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