El primer ministro Yorgos Papandreu reconoció ayer ante el Parlamento que "los peores temores" sobre la situación económica de Grecia se habían confirmado y afirmó que el daño es "incalculable" y afecta la posición del Estado. El jerarca pidió a la Unión Europea (UE) que cumpla y ofrezca la solidaridad que prometió si Grecia asumía sus compromisos, informó El País de Madrid.
Grecia está considerada como el punto débil de la zona euro desde que reveló, a fines del año pasado, la envergadura de su déficit y de su deuda pública, hasta ahora subestimada. La Comisión europea envió en la semana una misión de expertos a Grecia, apoyada por miembros del Banco Central europeo y un colaborador del Fondo Monetario Internacional (FMI), para examinar la puesta en práctica del plan de economía presupuestaria prometida.
En este contexto el FMI anunció que está dispuesto a hacer más para ayudar a Grecia si se le pide, según declaró el director gerente de la organización, Dominique Strauss-Kahn. "Seguimos diciendo que estaríamos felices de aportar nuestra ayuda si se nos pide", respondió ayer.
"Si se nos pide hacer más, haremos más", añadió. "Si los europeos pueden resolver el problema por sí mismos, lo que yo creo, lo resolverán por sí mismos". "Comprendo que lo europeos quieran solucionar el problema ellos mismos", prosiguió este ex ministro francés de Finanzas (1997-1999): "siendo uno de los fundadores del euro (...) puedo ponerme en su lugar".
Grecia, que cerró 2009 con un déficit del 12,7% de su PIB y una deuda pública equivalente a 113% del PIB, atraviesa una grave crisis presupuestaria que desestabilizó al euro y los mercados financieros.
Al mismo tiempo el Wall Street Journal reveló que grandes fondos especulativos mundiales han lanzado apuestas de gran amplitud a la baja contra el euro, estimando que la divisa europea en cierto plazo caerá hasta la paridad con el dólar.
Según el diario, administradores de grandes fondos como SAC Capital Advisors LP o Soros Fund Management LLC, del célebre multimillonario estadounidense George Soros, estimaron durante una cena privada que el euro caería "probablemente" a cerca de un dólar y vieron en ello una oportunidad para embolsar enormes ganancias.
El euro, que se transaba en diciembre a 1,51 dólares, evoluciona alrededor de 1,35 dólares estos días, sobre todo debido a la incertidumbre sobre la solidez financiera de Grecia, pero también de otros países de la zona euro.
"Utilizando efectos de apalancamiento, los operadores podrían llevar a cabo el negocio de una vida, si el euro bajase a un dólar", explica el periódico. "Es imposible calcular precisamente el efecto de las apuestas a la baja" de estos grandes fondos, estima el diario, "pero han aumentado la presión a la venta sobre la moneda europea". AFP Y ANSA