DIEGO CASTRO
Hace 38 años años debutó en el Carnaval. Siempre estuvo en la categoría murgas, hasta que este año pasó a C 1080, en lubolos. Le dicen "Carraspera", apodo que se ganó por su forma de cantar.
Julio Mañana pasó por grandes títulos murgueros de la historia, como Asaltantes con Patente, Araca la Cana, La Milonga Nacional, La Bohemia, Contrafarsa y La Matinée. Sin embargo, este 2010 lo sorprendió en la categoría de lubolos, por invitación de otro murguero, Marcel Keoroglian, quien trabajó en la comparsa con Alejandro Balbis y Luis Ortiz, ex componentes de la taquillera murga de Sayago, Contrafarsa.
Su compromiso a la causa fue tal, que quince días antes de comenzar el Carnaval lo llamaron para salir en Curtidores de Hongos, uno de los conjuntos en los que "Carraspera" nunca salió. "Me movió el piso que me llamaran de esa murga, en la que tengo grandes amigos, pero ya tenía un compromiso con Marcel", cuenta Mañana.
De cualquier forma se confiesa contento de su pasaje por la 1080 por que sale con amigos. "De igual manera me faltó salir con el Pitufo (Eduardo Lombardo), ese pequeño gran maestro y con Edén (Iturrioz)", dice Carraspera, quien además se dice admirador de sus ex compañeros de La Matinée y Contrafarsa.
La forma de cantar fue uno de los desafíos más difíciles de asumir, antes de subir al escenario. "En la murga lo importante es la fuerza del coro, y yo, saliendo en esa categoría, era un aguantador de cuerda, es decir que era de los que más `gritaba`", expresa el murguista, quien además recuerda que Alejandro Balbis les hizo bajar los tonos de las notas. De cualquier manera, Mañana está convencido que quien canta en una murga canta en cualquier lado y recuerda sus "tenidas" después de los ensayos o los tablados con otros colegas en los que cantaban boleros, candombes, valses peruanos, etcétera.
Sobre sus experiencias murgueras destaca las posibilidades de viajar que le dio salir en murgas. Conoció París con Asaltantes con Patente en 2008, pero con el conjunto que más viajó fue con La Reina de la Teja con la que estuvo en Nueva York (en el Madison Square) Garden, Canadá, República Dominicana y Venezuela.
Su mejor año, dice que fue el 2004, con La Matinée, ese proyecto que lideró Eduardo Lombardo y que juntó a legendarios murguistas como Héctor Polanco, Iván Bentancur, Juan Ayusto, "Tate" Taveira, entre otros. "Nos metieron ideas que para nosotros eran nuevas, como la puesta en escena, nos enseñaron a trabajar con los micrófonos, los nuevos códigos del humor y un montón de cosas más que por ahí nosotros aplicábamos sin darnos cuenta y otras que no teníamos ni idea", recuerda Carraspera.
En 2007 fue su última experiencia en Carnaval con una murga. Fue con Asaltantes con Patente que ese año ganaron el primer premio, con "Pitufo" Lombardo, Marcel Keoroglian y Alejandro Balbis entre otros. "Ese año viajamos con la murga y después en 2008 no salió y al año siguiente me invitaron a retirarme del conjunto", contó Mañana. Finalmente reconoce tener muchos proyectos a pesar de que con 68 años se siente "jugando los descuentos".
Concurso. La Compañía abrió la etapa del domingo pasado, con otro gran espectáculo. Buenos cuadros, interesantes actuaciones individuales y muy buen cuerpo de baile, ponen a esta revista como gran candidata al primer premio, a pesar de no estar al nivel de años anteriores.
Luego, subió a escena C1080, una comparsa que tiene muy bien cubiertos los rubros técnicos, incluso mejoró su actuación el coro, pero se nota un pobre ajuste a la categoría, lo que puede traer algún dolor de cabeza, tanto a la hora del pasaje a la liguilla como en la definición de la categoría.
A tercera hora se escuchó a parodistas Jacquet`s, con una superada actuación respecto a la primera rueda, mejorando varios elementos técnicos que no habían conformado totalmente en la actuación anterior.
Cerró la sexta etapa murga El Gran Tuleque, con una notable actuación, despedida de pie por el público. Ya había causado una muy buena impresión en la primera rueda y en esta segunda pasada, la "murga de amigos" dejó la sensación que, como se dice en las conversaciones de boliche, le va a dar un susto a más de uno.