JUAN CORREA Y M. E. LIMA
Autos chocados entre sí por la fuerza del agua, contenedores de basura arrastrados por la corriente, casas y comercios inundados y apagones en Pocitos y Punta Carretas fueron algunas de las consecuencias del chaparrón de ayer.
Sobre la hora 23 de ayer el teléfono de reclamos de UTE (1930) continuaba saturado, lo mismo que había ocurrido horas antes con la línea de emergencia de los Bomberos (141). Es que el intenso chaparrón que inundó Montevideo sorprendió a todos y causó numerosos problemas.
En la esquina de Avenida del Libertador, Rondeau y La Paz, los autos que estaban estacionados fueron arrastrados como juguetes y muchos terminaron sobre las veredas, entre las tapas de las bocas de tormentas que saltaron.
Los contenedores de basura también fueron movidos por la furiosa correntada que se formó en pocos minutos. Un cuidacoches de la zona auxilió a una mujer que se vio sorprendida por la fuerza del agua.
En otros puntos de la ciudad pasó lo mismo. En 26 de marzo y Lorenzo Pérez los autos también fueron arrastrados por el agua que, según testimonios de vecinos, llegaba hasta la altura de la rodilla. Allí se inundaron garages de edificios y hasta locales comerciales, como una rotisería.
Un choque en el túnel de 8 de Octubre, sumado al anegamiento de esa vía de tránsito, contribuyó al caos vehicular que se apoderó de la situación -y en particular de la zona céntrica- sobre la hora 19.
El recientemente renovado teatro Stella, en Mercedes y Tristán Narvaja sufrió las consecuencias de la lluvia: entró agua a su sala principal.
Al menos en Pocitos y Punta Carretas hubo cortes de luz, en este último barrio hasta pasada la hora 23.
En su actualización del pronóstico de la hora 18, la Dirección Nacional de Meteorología mantuvo una advertencia de color amarillo por "tormentas y precipitaciones".
En la Ciudad de la Costa se reportaron algunas voladuras de techos y cayeron varios pinos como consecuencia del temporal, aunque donde más llovió en Canelones fue en Progreso y Las Piedras, donde el agua entró en algunas viviendas de zonas bajas pero no fue necesario practicar evacuaciones. En Santa Lucía se esperaba que el río cortara el puente de la ruta 11 durante la madrugada debido a que el caudal del río Santa Lucía se encontraba en aumento.
EN SORIANO. Las previsiones de la represa de Palmar fueron modificadas ayer dos veces debido a las nuevas lluvias torrenciales en el centro del país, lo que sumó preocupación a la angustia de los vecinos de la ciudad de Mercedes por el nuevo repunte del río Negro, ya que la represa anunció que evacuaría un volumen mayor de agua.
Más de 1.600 personas continúan afuera de sus hogares, la mitad de ellas asistidas por el Comité Departamental de Emergencias.
El río alcanzó un nuevo pico de crecida entre la hora 21 del domingo y las 2 de la madrugada del lunes con 6,90 metros, y luego descendió hasta 6,74.
El Comité de Emergencias volvió a reunirse ayer y mantuvo la recomendación de no regresar a casa para quienes viven por debajo de la cota de 7.50 metros.
El País mantuvo contacto con vecinos integrantes de la comisión que realizara la convocatoria en el club Pacaembú, quienes preparan una reunión en Mercedes con directores y técnicos de UTE para informar y explicar a la ciudadanía la forma de gestionar la represa.
UTE anunció ayer que dispuso un número telefónico para atender asuntos exclusivamente relacionados a las personas evacuadas: es el celular 098 550 495 de la Oficina Comercial de Mercedes.
La cifra
30mm. Fue la cantidad de lluvia que cayó ayer sobre Montevideo en el lapso de media hora, según datos de Met Uruguay.
Viven en carpa desde hace casi un mes; piden que les den techo
DURAZNO | M.E. LIMA
El calor y el vapor, acrecentado por la lluvia, hacen que cueste respirar adentro de una de las carpas instaladas para los evacuados en la calle Emilio Penza de Durazno.
Graciela Fernández vive en allí desde el 5 de febrero; hace casi un mes. La de ella y otras seis familias están en las carpas instaladas por el Comité de Emergencia Departamental. No tienen luz; hay un vela sobre la tele. Ésta es una de las cosas que le reclaman al Comité, si bien Graciela reconoce que la Intendencia los está ayudando con alimentos. Ella lo que más pide es "un techo". Quiere que le construyan una casa de "Un techo para mi país". Es que ésta es la tercera vez que deben salir de su casa del barrio Santa Bernardina: el agua los obligó a dejarla en noviembre, en diciembre y en febrero.
Ella y otros que están alojados en las carpas, como Fernando Pérez, tienen pensado hacer un piquete si no se les da una solución habitacional. Fernando dijo que hay viviendas vacías en La Higuerita y piden que se les dé la posibilidad de habitarlas. Este duraznense tiene un hijo de 2 años que padece broncoespasmo. El 4 de febrero se fue a vivir a las carpas y el 8 su hijo tuvo un ataque.
La médica le recomendó que el niño no esté en la humedad, según dice en la prescripción que vio El País. Por eso el Comité lo derivó a la Casa de los Deportes, donde le hicieron nebulizaciones. Pero Fernando dijo que hoy tienen que volver a las carpas porque en la Casa de los Deportes hay eventos planificados para el fin de semana.