FUNCHAL | Las operaciones de socorro se intensificaban ayer en la turística isla de Madeira, región autónoma de Portugal, un día después de un violento temporal de lluvia que causó al menos 42 muertos y más de 70 heridos aún hospitalizados, sumiendo a la capital, Funchal, en el caos. Según Protección Civil, 250 personas se quedaron sin techo en la localidad que cuenta con poco más de 100.000 habitantes. Rescatistas buscaban ayer más cuerpos entre el desastre. AFP