GUILLERMO ZAPIOLA
El talento de comediante de Hugh Grant y la popularidad de Sarah Jessica Parker pueden ser los principales ganchos previos de "¿Y dónde están los Morgan?", comedia dirigida por Marc Lawrence que se estrena el viernes.
La historia, escrita por el propio director, tiene que ver con un matrimonio neoyorkino en crisis (Grant, Parker) cuyos integrantes se convierten en testigos de un asesinato y en los próximos blancos de un asesino a sueldo. El FBI acoge a la pareja en su plan de protección de testigos, y la envía con documentación fraguada y personalidades falsas a un pueblecito en las Montañas Rocallosas. Allí deberán resolver sus problemas sentimentales, y quizás defenderse de los delincuentes. Actúan también Sam Elliott, Mary Steenburgen, Elisabeth Moss, Michael Kelly y Wilford Brimley.
El director y libretista Lawrence, quien ya trabajara con Hugh Grant en Amor a segunda vista (2002) y Letra y música (2007), reconoce sin dudarlo que escribió esta nueva película pensando en el actor. Apenas Lawrence le contó de qué se trataba, Grant aceptó, pero no hubo ningún acuerdo formal hasta que el libreto estuvo terminado.
Grant considera a Lawrence "un genio de la comedia", que escribe "diálogos graciosos", que el paso del tiempo lo confirmará y que ¿Y dónde están los Morgan? es lo mejor que ha hecho.
Para Grant, que el director sea también el libretista constituye una clara ventaja. Se declara partidario de lo que todavía puede ser definido como "cine de autor": cuanta menos gente participa en la creación de una película, mejor, considera. A su juicio, no hay nada más fastidioso que las películas que son escritas por un equipo de libretistas, luego se contrata a un director para que filme lo escrito, y hay que soportar todavía a uno o varios productores que pueden tener opiniones diversas sobre el material. Lo de "muchas manos en un plato", o algo por el estilo.
Grant describe el personaje de su coprotagonista y esposa en el film (Sarah Jessica Parker) como "una fuerza de la naturaleza", y cree que la elección de la actriz para el papel fue todo un acierto.
Lawrence es neoyorkino puro, y aunque Sarah Jessica nació en Ohio, está (desde Sex and the city, por lo menos) inevitablemente asociada a Nueva York. Ambos reconocen que, si pudieran, nunca abandonarían la ciudad, lo cual implicaba un problema a la hora de filmar una película cuya acción transcurre, en buena medida, en el Salvaje Oeste (bueno, ahora no tan salvaje).
El británico Grant, en cambio, estaba encantado. Según Lawrence "tiene una fascinación por el Oeste norteamericano muy propia de un caballero inglés, al igual que algunos norteamericanos la sienten sobre la campiña inglesa". Sin embargo, hasta el propio Grant reconoce que se puso algo nervioso en Nuevo México, cuando tuvo que filmar con un oso.
En realidad el oso en cuestión, llamado Bart, es todo un profesional. Ya ha aparecido en películas como Doctor Dolittle (1998), con Eddie Murphy, y Hacia rutas salvajes (2007) de Sean Penn. Pero ni Grant ni Parker estaban muy convencidos cuando debieron acercarse a él. "La escena del oso comenzó como una experiencia terrorífica", cuenta Grant. "Sin importar que nos hubieran dicho que este oso fue criado como un humano, cuando sale de su trailer y tiene 4 metros de altura y te han dicho que no lo mires a los ojos, es intimidante".
El director Lawrence confiesa que estaba parado detrás de Grant, y que no pudo evitar pensar que si todo salía mal dejaría que el oso agarrara primero al actor. Según Grant, el oso tenía algo de diva: "No podía salir de su trailer hasta que lo habían bañado y cepillado, y después, cuando salía, le tenían que dar ocho latas de té helado y crema batida. Y si hacía todo bien, todos debíamos aplaudir y saludarlo y decir `¡Sí, muy bien! ¡Muy bien oso!` Le encantaban los aplausos".
Damas famosas en la carrera de hugh
Notting Hill
1999
Comedia romántica de ambientación londinense, con Grant en el papel de un tímido librero en cuyo negocio (y en cuya vida) se mete una estrella de Hollywood que escapa de periodistas y fotógrafos fastidiosos. El film le debe mucho a la química establecida entre el actor y Julia Roberts, quien interpreta sin esfuerzo a una actriz norteamericana sorprendentemente parecida a Julia Roberts.
Amor a segunda vista
2002
Otra comedia romántica, ésta sobre el clásico tema del "odio a primera vista" que en el cine es, como ya se sabe, apenas el prólogo para el amor. Grant repite su tipo de simpático irresponsable (para el caso, un abogado corporativo), y la dama es Sandra Bullock, activista de cuanta causa "políticamente correcta" se le cruce por el camino. Es inevitable que terminen enamorados, claro.
Acerca de vacas y el vestuario
Si Hugh Grant debió enfrentar algunos sobresaltos con un oso durante el rodaje de la película, Sarah Jessica Parker también tuvo sus propias experiencias con una vaca. En una escena, el personaje de Clay (encarnado por el veterano "hombre del Oeste" Sam Elliott) tiene que enseñarla a Sarah a ordeñar una vaca, pero al parecer el animal no estaba de acuerdo con algún aspecto del libreto o con las indicaciones del director. "La vaca me pateó, pero no la culpo", reconoce Parker. Al fin y al cabo, razona la actriz, si la vaca pudiera hablar seguramente diría algo así como "realmente no quiero que me ordeñen durante seis horas seguidas". De todos modos Sarah afirma que fue todo "muy divertido", pero no aclara para quién. Seguramente, no para la vaca.
Una de las preocupaciones mayores de la comedianta fue la de que su personaje se distinguiera físicamente lo más posible de su popular Carrie Bradshaw en la serie "Sex and the city". Al fin y al cabo, se trataba aquí también de una neoyorkina a quien las circunstancias obligan a trasladarse a un mundo absolutamente extraño para ella. Pero no quería que el film fuera "Carrie en el Oeste". Y eso fue lo primero que le dijo al diseñador de vestuario Christopher Peterson: "¡Nada de Carrie, nada de Carrie!", le repetía. Su aspecto en Nueva York (en el Oeste las cosas cambian) debía ser elegante y estilizado, como una heroína de una película de Alfred Hitchcock.