KABUL | AP Y AFP
La OTAN informó ayer que dos de sus cohetes fallaron sus blancos y mataron a 12 civiles en Afganistán. El ataque se dio durante la operación Mushtarak, la más grande ofensiva aliada desde 2001, que pretende tomar el bastión talibán Marjah.
El general Stanley McChrystal, máximo comandante de la OTAN en tierra afgana, se disculpó con el presidente Hamid Karzai por el error.
En una declaración difundida ayer por la Alianza Atlántica, McChrystal dijo que la actual ofensiva masiva del ejército en la provincia de Helmand busca restaurar la seguridad y la estabilidad en el peligroso Sur del país. Agregó estar apenado por la pérdida de vidas inocentes en el distrito de Nad Ali.
Karzai emitió una declaración minutos antes, diciendo que 10 miembros de una misma familia murieron por el impacto de un cohete en su casa. Antes de que empezara la ofensiva el sábado, Karzai le pidió a los líderes militares que tuvieran un cuidado especial para evitar bajas civiles.
Antes de conocerse la noticia del impacto fallido del cohete, escuadrones de infantes de Marina estadounidenses y soldados afganos avanzaban con lentitud ayer al interior del reducto talibán de Marjah, frenados por la necesidad de revisar casas con trampas explosivas una por una.
Las bombas caseras y minas dejadas por los insurgentes obstaculizaban el avance de los miles de soldados estadounidenses, británicos y afganos que forman parte de la operación más ambiciosa de la OTAN hasta ahora en su intento de quitar a la insurgencia el control de su región base en el Sur.
Militares estadounidenses con detectores de metales y perros encontraron explosivos listos para detonar a medida que avanzaban de una construcción a otra. También descubrieron puestos de francotiradores recién abandonados, donde había trampas con granadas.
La OTAN dijo que esperaba tomar en unos días Marjah -la principal ciudad bajo control del Talibán y un punto clave para el tráfico de opio- y luego crear un gobierno local. En esta región viven unas 125.000 personas; muchas de ellas huyeron antes del inicio de la ofensiva.
Es el primer desafío para la nueva estrategia de Estados Unidos, que busca revertir su suerte en una guerra que ya lleva ocho años. La ofensiva es la más grande desde que invadió Afganistán en 2001.
Los militares sostuvieron al menos dos reuniones, llamadas shuras, con los residentes: una en el distrito norteño de Nad Alí y la otra en la propia Marjah, dijo la OTAN en un comunicado. Las conversaciones fueron "buenas", agregó, y se planean más encuentros en los próximos días para intentar generar apoyo local para la operación.
Al menos 27 insurgentes murieron hasta ahora en la ofensiva, dijeron ayer funcionarios afganos. El vocero del gobierno de Helmand Daud Ahmadi dijo que los soldados encontraron un gran arsenal de materiales para hacer bombas en un predio en Marjah.
La mayor parte de los combatientes talibanes parecían haberse dispersado ante el avance de una fuerza muy superior, probablemente para reagruparse y lanzar más tarde ataques que impedirían estabilizar la zona y extender el control del gobierno nacional en el inestable sur del país.
Dos soldados de la OTAN, un estadounidense y un británico, murieron el primer día del ataque, según funcionarios militares. Más de 30 helicópteros de transporte llevaron soldados al centro de Marjah antes del amanecer del sábado, mientras otros a pie cruzaban el distrito de Nad Alí, al Norte de la ciudad. Marjah, de construcciones de adobe, es desde hace tiempo un reducto del Talibán.
El general de división Gordon Messenger dijo en Londres que las fuerzas británicas "establecieron un control militar de la zona con éxito", con apenas respuestas esporádicas de los insurgentes. Un vocero del Talibán, sin embargo, aseguró que sus fuerzas seguían controlando la localidad.
La mayoría de los infantes de Marina decían ayer que hubieran preferido una batalla a tiros antes que el avance tortuoso al que estaban obligados.
"Básicamente, si escuchas el `bum`, es bueno", dijo el cabo Justin Hennes, de 22 años, de Lakeland, Florida. "Significa que aún estás vivo luego que la cosa explotó", agregó.
Los comandantes de la Infantería de Marina estadounidense habían dicho que esperaban encontrar entre 400 y 1.000 insurgentes refugiados en Marjah, entre ellos más de 100 combatientes extranjeros.
Oficiales militares dijeron que la operación, bautizada Moshtarak (Juntos), es la más grande acción conjunta de la guerra en Afganistán, con unos 15.000 militares. El gobierno local dice que al menos la mitad son afganos.
EE.UU. ve progresos a dos días del ataque
Kabul | La vasta ofensiva lanzada en el Sur de Afganistán contra los talibanes progresa "bien", afirmó ayer el consejero para la seguridad nacional del presidente Barack Obama, el general James Jones.
"Este es un momento importante porque es la primera vez que reagrupamos todos los aspectos de la nueva estrategia" para Afganistán del presidente Barack Obama, dijo Jones a la cadena CNN. "Evidentemente estamos en la primera fase, pero progresa bien", precisó el consejero presidencial.
En la operación participan 15.000 militares de la OTAN, en su mayoría norteamericanos, que forman parte de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad de la OTAN (ISAF), y 2.500 soldados afganos.
Las fuerzas internacionales lanzaron la operación Mushtarak la noche del viernes al sábado en el Sur de Afganistán, la mayor ofensiva desde el derrocamiento del régimen talibán en 2001. AP y AFP