Pablo Da Silveira

"Nadie puede vivir con 37.000 pesos"

-¿Le parece correcto que el dinero del Estado financie, a través de los sueldos de funcionarios públicos a los partidos políticos?

-Que parte del dinero que cobran las personas que ocupan cargos públicos termine en los partidos no me parece un problema. Las personas cobran legítimamente sus sueldos y tiene derecho a hacer lo que les parezca. En la medida en que eso sea voluntario, no creo que haya nada que criticar. Lo que me preocupa es la idea que está detrás de este asunto, de que las personas que ocupan cargos de alta responsabilidad política tienen sueldos altos y que está mal que ganen lo que ganan.

-¿Qué es lo que le preocupa de eso?

-Parece haber un factor correctivo que alguien quiere interpretar. Ahí hay una gigantesca confusión. Que las personas que ocupan cargos de alta responsabilidad política cobren sueldos altos es bueno, no malo.

-¿Por qué es bueno?

-Primero, porque tiene un efecto democratizante. Si los sueldos están mal, sólo van a ocupar esos cargos personas que tengan resuelta su vida de otra manera. Estaríamos aristocratizando la política. Segundo, que se paguen buenos sueldos disminuye la corrupción. La persona que toma decisiones que afectan a otros, y que al mismo tiempo no llega a fin de mes, tiene demasiado cerca la tentación de corromperse. La tercera razón es que si pagamos sueldos bajos, el Estado tendrá cada vez más dificultades para atraer gente preparada y de nivel, porque no va a poder competir con los sueldos del sector privado. Si uno quiere que en los puestos de responsabilidad esté gente altamente capacitada y competente, tiene que pagar por eso.

-¿Se puede vivir con 37.000 pesos?

-Nadie puede vivir con 37.000. Y se va a hacer, mucha gente que hoy se presenta a senador no lo hará más, o sólo lo van a hacer los ricos. Acá se intenta dejar en falta a quienes no donan parte de sus ingresos al partido. Me parece que no está bien.

Romeo Pérez Anton

"Hay remuneración que no es dinero"

-¿Qué piensa acerca de que los ciudadanos que ocupan cargos de confianza destinan parte de su salario al partido político?

-No tengo opinión contraria a esto. La remuneración de esos cargos es relativamente aceptable y es posible que una persona que ejerce un cargo público aporte para su sector. Yo estoy en desacuerdo con la renuncia a cobrar, pero si se cobra lo utiliza como quiere: es su salario.

-¿Le parece suficiente que un legislador o ministro reciba $ 37.000?

-Puede haber algún caso ante determinado cuadro de obligaciones, como la inexistencia de hijos. Las estadísticas de los ingresos medios muestran que muchísimos uruguayos viven con menos de ese dinero. Pero si una persona tiene hijos menores a su cargo, no vive en esa situación de humildad, tiene que mantener un auto, etc. En algunos casos parece claro que el legislador no podría mantener su presupuesto familiar.

-¿Cree que los sueldos de los legisladores son adecuados?

-Otra consideración es cuánto debe ganar un legislador. Creo que es admisible que ganen sólo para mantener un tren de vida modesto. El asunto es cuánto por encima de ese mínimo deben ganar para hacer el cargo decoroso y estar a su altura.

A salarios públicos muy bajos es muy posible que el Estado no pierda recursos, pero el Estado no tiene porqué pagar igual que la actividad privada, porque la actividad pública tiene remuneraciones no monetarias, que hacen que, aún perdiendo ingresos, mucha gente opte por ella. Entre esas remuneraciones entran las más ideales, como el servicio a la patria, y hay otras como la notoriedad pública, estar en los titulares de los diarios, en los informativos. Hay mucha gente que se paga a sí mismo con eso.

-¿Cree que si los altos funcionarios ganan poco son más vulnerables a la corrupción?

-A mi juicio no hay relación entre estas cosas. El pagar mucho para desalentar la corrupción creo que es totalmente ineficaz.

Daniel Bouquet

"Para el MPP hay que vivir con poco"

-¿Cree que los sueldos a los altos funcionarios y legisladores son adecuados?

-Los sueldos que se pagan al personal político en Uruguay, son bajos en la región, aunque superen ampliamente la media de un trabajador privado. El pagar buenos sueldos al personal político está considerado una buena práctica democrática. La actividad política honoraria es un argumento oligárquico-aristocrático, pre-democrático, que hace que los que se puedan dedicar a la política sean pertenecientes a las clases poderosas que tienen dinero y tiempo para dedicarse a eso. Por lo tanto es un modelo excluyente. La buena remuneración al funcionario público está asociada a la democratización y a un modelo inclusivo.

-¿Qué opina de los topes salariales y de la donación de esos recursos al partido?

-Cada cual hace lo que quiere con su dinero. Donar dinero a un partido es una actividad absolutamente legal y nadie debería cuestionarlo, de la misma manera que no debería cuestionar si se lo dona a una iglesia, o compra campos. Pero no es lo mismo cuando el partido es el que le pone el tope y le fija el salario y éste no es lo que paga el Estado. Es obvio que hay personas a las que no les interesa el dinero, pero son excepciones, como la de Mujica o de Ana Olivera que, por sus hábitos de vida, valores, etc., disfrutan de vivir modestamente y haciendo su trabajo de la mejor manera. El problema es cuando esto se masifica, como ahora. Son 25 diputados y no creo que haya 25 excepciones. Poner el 80% del sueldo para el partido parece algo más que una cuota partidaria. Yo creo que hay un problema de concepción. Creo que en el MPP hay un culto de la vida sencilla y humilde como un paradigma de vida.

Hay un problema de concepción: el MPP cree que el mundo debería funcionar con gente viviendo de manera humilde; tienen una visión negativa del consumo. Si los sueldos son altos pero terminan cobrando muy poco, entonces ¿por qué le pagamos sueldos altos?

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