SEBASTIÁN AUYANET
Ya parados como los veteranos con más onda del electropop británico desde, digamos, los Pet Shop Boys, los integrantes de este cuarteto británico confirman que para entrarle al electropop de los tiempos que corren hay que pasar por Hot Chip.
Sin tanta carga naïf como las canciones de los Pet Shop, los Hot Chip sacan en este One life stand su facilidad para prender al oído tanto ritmos bailables como composiciones más relajadas y beats parejos y bien pulidos, a contracorriente de ciertas estridencias tan populares hoy en la electrónica. Además, las letras de Hot Chip hablan de temas rarísimos en el electropop como la fidelidad, la familia y las uniones duraderas. Anticlichés pop con una base tan ganchera como el hit veraniego más pretencioso. Bienvenidos entonces, los electrónicos menos rockstars que se pueden conseguir.