El práctico y popular SUN ya no podrá ser utilizado por los uruguayos, pues fue prohibido por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA) por considerar que no cumple con los requisitos mínimos de seguridad.
El SUN es un aparato eléctrico utilizado para calentar agua, café ó té. Fue inventado por el uruguayo Carlos Caggiani en 1962, quien lo patentó en 1963. Se comercializa en kioskos, supermercados y almacenes a 20 pesos. El promedio de venta en un kiosko céntrico es de 10 calentadores a la semana.
"Generalmente se utiliza durante el trabajo, pero también en las vacaciones, especialmente en los campings, para calentar el agua. ¿Qué cara van a poner los clientes cuando yo les diga que en lugar del SUN tendrán que llevarse una jarra eléctrica?", comentó uno de los empleados del kiosko que se encuentra en San José y Yi, apenas enterado de la resolución tomada por URSEA.
El SUN está formado por un conductor forrado conectado -en un extremo- a una resistencia de cromo-níquel para evitar la contaminación del líquido y, por el otro lado, a un enchufe que se conecta a la corriente eléctrica. Para su utilización se debe colocar la resistencia dentro del líquido y luego conectarlo. Es común que, por descuido, se conecte a la corriente eléctrica sin antes colocar la resistencia en el agua, lo que ocasiona que ésta se queme. Mientras el SUN esté conectado, no se debe tocar el agua porque se corre peligro de electrocución.
En una entrevista con Radio Carve, Emilio González, director de Ursea explicó que los SUN "son calentadores donde la tensión está en contacto directo con el agua, lo cual está explícitamente prohibido, es un elemento de "clase cero" y si bien no hay información de muertes sí hay muchos casos de accidentes y no vamos a esperar a que haya un deceso para prohibirlo", explicó.
Eduardo Sellanes Iglesias, otro de los directivos de Ursea, recalcó que el calentador de agua no cumple con los requisitos esenciales, establecidos en el reglamento de seguridad del equipamiento eléctrico de baja tensión.
"En otras palabras, no permite asegurar en su uso previsto - que es la inmersión en el agua - la protección de las personas contra choques eléctricos, porque al ser sumergido pierde aislación".
"Esta decisión fue adoptada luego de un largo y ponderado procedimiento con las garantías del debido proceso, e intervención de los fabricantes del producto que precisamente tuviera punto de inicio en la denuncia de un consumidor", agregó Sellanes.
En el otro extremo, los comerciantes opinan que la prohibición no será cumplida, porque "van a terminar vendiéndolos en la feria. O trayéndolos de Buenos Aires, como pasa siempre".
Según los propios comerciantes, el SUN no ocasiona graves daños al consumidor. "El único problema es que algunas marcas no resultan buenas, y hay que cambiarlos con frecuencia. Pero yo nunca escuché que algún usuario recibiera una descarga", dijo uno de ellos.
LA ELECCIÓN DEL NOMBRE
Casi todo el mundo lo llama ZUM, aunque su nombre es SUN, que son las siglas de Soy Una Novedad. El uruguayo Carlos Caggiani lo inventó cuando tenía 22 años. En realidad, su intención fue ponerle el nombre SUN, que en inglés significa sol, pero ya estaba registrado. Para poder usarlo, pensó en una frase en la que intervinieran las mismas letras en mayúsculas. Fue entonces cuando surgió Soy Una Novedad, pues como frase no estaba registrada. Luego de vender la patente de su invento, recorrió el mundo en una vieja motocicleta y escribió varios libros. Visitó 26 países y se radicó en Estados Unidos. Hoy está jubilado.