En la reunión de ayer que se extendió por más de seis horas, José Mujica rompió la tradición de ofrecerle a sus invitados asado.
Apenas arribaron los futuros integrantes del gabinete, el anfitrión ofreció sandwiches y refrescos.
El almuerzo consistió en una entrada de jamón con ananá, pañuelos de jamón y queso y helado de crema.
Por ser una reunión de trabajo, Mujica dispuso que no se bebiera "nada de alcohol", por lo que se ofrecieron jugos, refrescos y agua mineral.
Las fuentes indicaron que posiblemente la próxima reunión de futuro gabinete se desarrolle en otro lugar.