"El incremento de más de 60% en dólares que tuvo el valor de la Contribución Inmobiliaria Rural corre a los productores de la tierra, favorece la concentración del campo y la extranjerización", sostuvo Octacilio Echenagusía, presidente de la Federación Rural. Mientras espera expectante la reunión prevista para el 23 con el futuro ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, las cartas y llamados telefónicos de las Sociedades Federadas y de los pequeños ganaderos caen como agua del cielo.
El campo está preocupado porque "se está gravando un bien como la tierra, no estamos protestando por antojo", aclaró Echenagusía.
Es que según la visión del ruralismo, "no importa que el precio de la hectárea de campo haya subido, porque eso no está a la par de la rentabilidad del sector".
Según Echenagusía, lo que más preocupa es la acción de gravar la tierra y "es un criterio erróneo".
Esta preocupación continúa ocupando buena parte de las reuniones semanales de las gremiales, cuando desde las comunas se apuran los pagos.
"Afecta a los pequeños productores y son más del 60% del sector. Hay establecimientos ganaderos que tuvieron un ingreso muy reducido durante el pasado ejercicio económico y el aumento en la contribución les pega fuerte", aclaró.
La Federación Rural estima que el incremento pegó más fuerte por la devaluación del dólar, que es la moneda corriente en el campo, porque los productores compran insumos y venden sus producciones en esa moneda.
Por otra parte, Echenagusía también mostró preocupación por las trabas al comercio que está imponiendo Brasil y principalmente en lo referente a la exportación de ganado uruguayo en pie, cuando los precios sirven.