DANIEL ISGLEAS
La modernización blanca causa un nuevo foco de rispidez en el Partido Nacional. Las dos corrientes partidarias coinciden en hacerlo, pero discrepan en el cómo. La lectura del resultado electoral es el meollo del problema.
Cuando el sábado 30 de enero en la reunión anual de Unidad Nacional (UNA) en La Paloma, el presidente del Directorio blanco Luis Alberto Lacalle anunció la necesidad de modernizar el partido, en base a un "análisis sociológico más que político", no estuvo en el tapete que, dentro de la fuerza política, hay otras visiones sobre los cambios que se requieren para dar una nueva batalla -y ganarla- en 2014.
El líder de Alianza Nacional, el senador Jorge Larrañaga, fue el primero en salir a manifestar que es imposible hablar de modernizar el partido "a partir de la derrota" electoral que experimentaron los blancos a manos del Frente Amplio en la elección 2009, lo cual, a su entender, si se hiciera de esa manera demostraría lo "mal" que está el partido.
Lacalle habló entonces de analizar de manera profunda e impostergable la nueva realidad a partir de las visiones de expertos en ciencias sociales, e instó a ocupar espacios en la cultura, los sindicatos, los asentamientos y en el interior profundo del país.
Desde Alianza Nacional se considera "valiosa" esa iniciativa, pero que son "antiguas" las propuestas porque se plantean "desde los dirigentes" y no "con la gente". Pese a no haberse analizado formalmente el tema, en el sector de Larrañaga se cree que el resultado electoral va de la mano con la necesidad de modernización, aunque por otros caminos.
"No creo en las reformas de las cúpulas, sino en abrir el debate a la gente para que nos diga qué quiere y qué no quiere", aseguró a El País el diputado aliancista Jorge Gandini.
"BANCAR". Sin embargo, muchos dirigentes en Alianza Nacional creen que tiene "gran valor" que el presidente del Directorio haya echado sobre la mesa el tema porque lo ubica en la agenda interna.
Gandini destacó que Alianza Nacional tiene origen diferente a Unidad Nacional y que por eso se ve de distinto modo la realidad, en una línea de pensamiento que el propio Larrañaga se ha encargado de abonar en las últimas semanas. "Las diferencias después de la elección se han hecho mas notorias", reconoce Gandini, principal dirigente aliancista de Montevideo.
Propuso entonces que, tras las elecciones municipales de mayo se habilite un debate sobre la forma de modernizar el partido, y dijo que los dirigentes tendrán que "bancar" lo que se les diga.
Por su parte, el senador Luis Alberto Heber, secretario general del Herrerismo, dijo a El País que el partido debe pensar en "un reenfoque" y en "una renovación ideológica", mientras sostuvo que los dirigentes tienen la responsabilidad de adecuarse a los nuevos tiempos. "UNA debe liderar la autocrítica y analizar lo que sucede en el país", dijo, en sintonía con el planteo de Lacalle.
Intendente Ehrlich recibirá a De Haedo
En su primera entrevista tras su proclamación formal como candidato a la Intendencia de Montevideo por Alianza Nacional, el economista Javier de Haedo se reunirá el martes 9 con el intendente Ricardo Ehrlich a fin de conversar sobre aspectos de la gestión de la comuna capitalina.
De Haedo será proclamado mañana lunes 8 por los convencionales montevideanos de Alianza Nacional y, en la misma sesión del ejecutivo departamental del Partido Nacional, también será proclamada la candidata de Unidad Nacional Ana Lía Piñeyrúa.
"Me parece de orden hablar con el intendente Ehrlich porque es valiosa su experiencia en la Intendencia y me interesa recoger su opinión sobre varios temas", explicó De Haedo a El País.
Al encuentro el candidato blanco concurrirá acompañado por los tres ediles que pertenecen a Alianza Nacional: Fernando Ripoll, Álvaro Viviano y Daniel Graffigna.
La relación de la administración municipal con el sindicato de trabajadores Adeom será, seguramente, uno de los aspectos centrales del diálogo.
"Me gusta siempre hablar con los que saben y, además, yo tengo una actitud muy abierta", señaló el economista, quien dijo que también piensa dialogar con el defensor del vecino (Ombudsman municipal) Fernando Rodríguez.