Las autoridades de Malasia iniciarán gestiones para llevar de regreso los dos motores de aviones caza F-5 robados que aparecieron en la Zona Franca de Florida. En Uruguay continúa procesándose la investigación.
El fiscal general Abdul Gani Patail declaró ayer en Kuala Lumpur, la capital malaya, que ya fue informado acerca del hallazgo de los reactores y anunció el inicio de gestiones para llevarlos de vuelta a su país.
Los motores pertenecientes a aviones caza F-5E habían sido robados en 2007, pero su faltante no fue descubierto sino hasta mediados de 2008, momento en que la Policía de Malasia inició la investigación. La búsqueda llevó a los investigadores hasta Buenos Aires, adonde conducía las pistas. Sin embargo los reactores avaluados en unos US$ 28 millones fueron hallados la semana pasada en la Zona Franca de Florida, luego que la Dirección Nacional de Aduanas recibiera una denuncia presentada por Malasia en la Cancillería.
En Uruguay el caso fue tomado por la jueza especializada en Crimen Organizado, Graciela Gatti, que dispuso indagar en primera instancia al despachante de aduanas que actuó en la tramitación de la carga. Ésta había llegado al país a través de una empresa argentina.
En Kuala Lumpur el caso dio lugar a un fuerte escándalo político y la oposición exige una investigación independiente ante fuertes sospechas de corrupción. La Justicia de ese país acusa a un sargento de la Fuerza Aérea y al director de una compañía aeronáutica como responsables del robo y contrabando de los reactores.
Los caza F-5E, poderosos aviones de combate, dejaron de fabricarse en 1989. No obstante varios países aún lo cuentan en sus flotas militares, entre ellos varios sobre los que pesa embargo de Estados Unidos.