TREINTA Y TRES | MARCO RIVERO
Terminal de ómnibus con hotel de cuatro estrellas en siete pisos, centro comercial, plaza de comidas y una sala de slots: ese es el proyecto de inversión de entre US$ 12 y US$ 14 millones que presentó un grupo empresarial en Treinta y Tres.
Terminal de Ómnibus del Olimar S.A. trabaja hace un año en el diseño de la construcción del complejo y sus responsables tienen un compromiso para la compra de un predio de 17.000 metros cuadrados, en dos manzanas del barrio Suárez, en los accesos desde el sur a la capital departamental, informaron el director de la empresa, Santiago Gallinal, y los arquitectos Gustavo Ortega y Gabriel Tula.
El intendente Gerardo Amaral ha seguido el desarrollo del proyecto, aunque aún no ha comenzado el trámite formal ante el gobierno departamental.
Hay un elemento clave para su concreción: la iniciativa ha sido presentada al llamado de la Dirección Nacional de Casinos para la instalación de salas en régimen de explotación mixta en varios departamentos, entre ellos Treinta y Tres y la aprobación es imprescindible para su viabilidad, indicaron.
Los titulares del emprendimiento subrayaron que "es muy importante resaltar la conjunción de los programas" y mencionó "las dificultades que ha habido antes en Treinta y Tres para instalar una terminal".
Es difícil poder sustentarla por sí sola, la potencialidad de este proyecto es que hay un mix de programas", señaló Tula. En el sistema mixto de explotación Casinos entrega la sala una vez que esté completo el resto del proyecto. "Los plazos dependerán del tiempo que nos lleve la construcción, por eso es importante que una empresa seria comprometa entregar el trabajo en tiempo y forma, para poder acceder rápidamente a ese beneficio", explicó el director del proyecto, Santiago Gallinal.
La etapa de construcción demandará entre 6 y 12 meses en dos etapas: la primera de ellas comprende la terminal, el centro comercial y la sala de slots y posteriormente la construcción del hotel.
Se estima que generará 140 puestos de trabajo directos en la fase de construcción y en su etapa operativa dará mano de obra a 200 personas directamente y a otras 280 en forma indirecta. Los inversores estiman que la terminal tendrá un tráfico anual de 1.100.000 pasajeros. Está previsto que transcurridos 30 años, la terminal pase a manos de la Intendencia.