BUENOS AIRES | AFP Y LA NACIÓN/GDA
La crisis originada por el enfrentamiento entre el BCRA y la presidenta aún no termina. Ayer el Gobierno solicitó a la Justicia que evalúe el fallo que impidió usar las reservas, mientras que el FMI se mostró proclive a evaluar a Argentina "en terreno".
En el día de ayer, el Poder Ejecutivo le pidió a la Cámara en lo Contencioso Administrativo que habilite el camino a la Corte Suprema de Justicia, para que sea el máximo tribunal el que decida si se pueden utilizar o no US$ 6.569 millones de dólares de reservas del Banco Central para cancelar la deuda pública externa.
La mencionada cámara es el mismo tribunal que confirmó la medida cautelar de la jueza María José Sarmiento que había suspendido los efectos del decreto 2010/09, con el que Cristina Fernández ordenó crear el Fondo del Bicentenario.
El pedido fue realizado a través del nuevo procurador general del Tesoro, Joaquín Da Rocha, quien deberá atravesar un obstáculo: en principio, el máximo tribunal sólo revisa sentencias definitivas y las medidas cautelares no lo son.
La estrategia será entonces plantear que es un caso de "gravedad institucional", que están comprometidas instituciones básicas de la República y que, por eso, se justifica obviar los requisitos formales de procedencia del recurso, relataron en la Procuración.
También ayer el Fondo Monetario Internacional se refirió a la situación argentina por segunda vez en dos días. Nicolás Eyzaguirre, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI dijo que el organismo estaría "muy contento de tener una consulta por el Artículo IV con Argentina", pero que aún no ha recibido "señales de su intención de hacerla".
Eyzaguirre se refirió de esa manera a la revisión "no politizada" que su organismo debería realizar sobre el sistema económico argentino, tal como se había acordado en octubre.
Pero Argentina nunca concretó el pedido, eludiendo una exigencia que la ayudaría a allanar el camino para volver a entrar a los mercados globales de deuda.
Además, el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI dijo ayer que sería mejor "estar en terreno" para evaluar la situación que se generó los últimos días en torno a las estadísticas: la denuncia de diputados opositores al directorio del BCRA por no regular los datos oficiales de inflación.
"Hay mucha discusión en los diarios sobre la acuciosidad de las estadísticas en Argentina. Una mejor manera de ver estos problemas sería para nosotros estar en terreno (...) para ver si las cosas están hechas y desarrollar confianza y una relación abierta", agregó.
En tanto, el desplazado presidente del Banco Central se sumó a las críticas opositoras del manejo de los datos económicos oficiales y criticó las formas con las que el Ejecutivo busca hacerse de fondos frescos. "El Gobierno tiene una gran voracidad por aumentar el gasto público", dijo Martín Redrado ayer.
En una entrevista televisiva con la cadena CNN, el ahora economista privado -recientemente inscribió su consultora MR & Asociados- explicó también que desde hace dos años el BCRA no utiliza más las cifras que provee el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) por su falta de credibilidad. Además, acusó al Gobierno de "improvisado" por su actuación en el conflicto con el Central y repitió que no posee aspiraciones políticas.
"Hoy se ve una gran voracidad por aumentar el gasto público", lanzó Redrado, al ser consultado sobre su visión de la apropiación de esos fondos. "En momentos de recesión, como tuvimos el año pasado, todo los economistas creen que hay que hacer políticas anticíclicas, pero creo que hay que hacerlas con financiamiento genuino, cuando los mercados tienen confianza y prestan dada esa confianza", agregó.
El clima general de desconfianza impactó de modo negativo ayer en la bolsa de valores argentina, donde el índice Merval perdió 3,21%. El dólar cerró a 3,86 pesos argentinos, el mismo valor que el jueves.
Asimismo, la compra de dos millones de dólares que Néstor Kirchner concretó en octubre de 2008 en plena crisis financiera internacional acumuló ayer un nuevo pedido de investigación, cuando diputados de la Unión Cívica Radical presentaron una denuncia, tanto contra el ex presidente como contra Cristina Fernández.
El documento, que recayó en el juzgado federal número 9, denuncia al matrimonio por haber utilizado información reservada para incrementar su patrimonio.
IMPACTO DE LA CRISIS EN LA BOLSA
El índice líder Merval de la Bolsa argentina tuvo ayer una pérdida de 3,21%: cayó a 2.165,15 puntos y sufrió un fuerte retroceso de 5,80% en la semana, en línea con las plazas mundiales.
En la jornada se negoció un volumen de acciones por 17,8 millones de dólares. En el tablero hubo siete alzas, cinco títulos sin cambios y 43 bajas. En el panel de empresas líderes, las mayores pérdidas fueron para los títulos del Banco Macro (-4,95%), el holding local Tenaris (-4,37%) y Petrobras Brasil (-2,39%).
Después de una semana en la que se depreció 0,52%, la variación del valor del peso argentino se mantuvo estable desde el miércoles, en que fue designada Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central. Ayer, la moneda argentina cerró a 3,86 pesos por dólar, luego del alza registrado al inicio de la jornada.
Argentina y Brasil buscan poner fin a tensión comercial
BUENOS AIRES | Los gobiernos de la Argentina y de Brasil cerraron ayer dos días de negociaciones de alto nivel con la expectativa de una reducción de los conflictos comerciales y de un crecimiento de las economías de ambos países del orden del 5%.
Así los destacaron los cancilleres Jorge Taiana y Miguel Amorim; los ministros Amado Boudou, de Economía, y Guido Mantega, de Hacienda; y los de industria, Débora Giorgi y Miguel Jorge, durante una conferencia de prensa.
Boudou y Mantega informaron que se decidió la creación de una comisión bilateral entre la Administración Federal de Ingresos Públicos y su equivalente brasileña, la Receita Federal, para intentar de destrabar el proyecto de Código Aduanero Común y el cobro de doble arancel.
Además indicaron que se coordinaron posiciones para presentar un proyecto para regular los mercados mundiales e introducir modificaciones en el Banco Interamericano de Desarrollo.
En materia comercial, ambas partes ratificaron que comenzarán a analizar una flexibilización de licencias no automáticas, en tanto Giorgi admitió que "hay algunos sectores que fueron incluidos a partir de la crisis financiera" de lo cual se desprende que superada la coyuntura podrían perder ese beneficio.