Honduras tras la partida de Zelaya

Reactivan la zona donde se refugió por cuatro meses

TEGUCIGALPA | Unos soldados barren la acera, mientras un camión grúa de la Policía retira unas tarimas telescópicas usadas para vigilar el interior de la embajada de Brasil: la "Zona Cero" de Tegucigalpa recuperaba desde el jueves la normalidad, tras la salida del ex presidente Manuel Zelaya el miércoles.

La segunda calle del barrio Palmira, en la zona central de la capital de Honduras, permaneció sitiada por militares y policías durante más de cuatro meses, luego de que Zelaya se refugiara en la embajada de Brasil, lo que alteró la vida de vecinos y comerciantes.

Ahora, los uniformados limpiaban y despejaban el lugar, luego de que Zelaya viajara a República Dominicana junto a su esposa y sus dos hijos menores.

Los militares colocaron postes con potentes focos de luz para mantener iluminado el interior de la embajada durante las noches, lo que impedía dormir al ex mandatario, su esposa, sus seguidores y un puñado de periodistas que lo acompañaron.

También instalaron unas tarimas telescópicas que permitían a los militares vigilar lo que ocurría dentro de los muros blancos de la legación brasileña.

Los vecinos no sólo sufrieron molestias por el cierre de la calle, sino también por las consignas que pintaron en las fachadas de sus casas los partidarios del presidente derrocado en el golpe de Estado del 28 de junio de 2009.

Los militares, que dormían en camionetas y utilizaban un sitio vacío como comedor, retiraban estos días sus pertenencias.

El cierre de la "Zona Cero" no sólo afectó a los vecinos, sino también a comerciantes formales y ambulantes. "Ahora pude volver a vender aquí", expresa una vendedora ambulante que carga sobre su cabeza una bandeja plástica con vasos de arroz con leche, que vende a los vecinos. AFP

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