Finalmente, el diputado Rosadilla llegará a Haití para unirse a los militares uruguayos que integran la misión de Naciones Unidas. Designado como próximo ministro de Defensa Nacional, Rosadilla juzgó que debía estar allí para conocer el trabajo de nuestros efectivos. Ojalá que su viaje le brinde una idea de las dificultades que entraña la reconstrucción de Haití y de los motivos que impulsan a un grupo de naciones a acudir en ayuda de ese pueblo, en un país arrasado y sin recursos, con casi 10 millones de habitantes en su mayoría famélicos y analfabetos. Así, a su retorno, quizás pueda rectificar las declaraciones en donde adjudicó un afán meramente "imperialista" a la presencia de fuerzas de Estados Unidos en un país sin nada para dar, pero mucho para esperar de la ayuda internacional.