LIMA | Ayer, seis helicópteros proporcionados por la Embajada de Estados Unidos se unieron a los siete peruanos para trabajar desde temprano en el traslado de la gente desde el pueblo de Aguas Calientes, al pie de la ciudadela inca, a la ciudad de Cusco.
Para facilitar la repatriación de sus ciudadanos, la Fuerza Aérea de Chile envió un avión militar y la de Argentina comunicó que en las próximas horas llegarán dos aeronaves con el mismo propósito.
Algunas legaciones extranjeras, como la de Chile y Estados Unidos, también han colaborado enviando víveres y mantas.
"Están llegando provisiones, quizá no las suficientes, pero se está haciendo un gran esfuerzo", manifestó el embajador de EE.UU., Michael McKinley, quien desde Cusco aseguró que la evacuación se está haciendo "con seriedad y profesionalismo".
"Los turistas se han organizado, juegan un papel importante en las deliberaciones sobre cómo realizar las evacuaciones. Se ha calmado bastante la situación, aunque eso no quiere decir que no siga siendo seria la cosa y se deje de trabajar fuerte", agregó. Medio centenar de turistas se sumaron ayer a la tarea de construir un muro para contener el avance del río Urubamba.
Hasta la zona se desplazó ayer el vicecónsul español junto con otros funcionarios y personal europeo, según informó el cónsul general en Lima, Javier García de Viedma
El Gobierno peruano aseguró, asimismo, el envío de alimentos y garantizó que la evacuación se está realizando de manera gratuita y siguiendo el orden de prioridad establecido para casos de emergencia.
Aunque el traslado de turistas ya lleva haciéndose tres días, todavía hay de más de un millar de turistas varados. A los que ya aguardaban en la ciudad se han unido otros 670 que transitaban el Camino del Inca y cerca de 200 guías locales atrapados con sus clientes.
La situación se ha calmado, luego de que se restableciera la electricidad y las comunicaciones por teléfono e internet. Si embargo, el cauce de un río cercano ha continuado creciendo y comienza a erosionar las estructuras. EL PAÍS DE MADRID