WASHINGTON | AP Y EL PAÍS DE MADRID
Aunque Obama pasó revista a sus indicadores políticos, no significa que su informe de gobierno haya sido eficaz para reanimar su presidencia acosada por varios problemas y duras críticas de los republicanos.
Barack Obama acudió en la noche del miércoles al Congreso a pronunciar su primer discurso sobre el estado de la nación en el momento más difícil de su gestión. Recientemente derrotado su proyecto político en Massachusetts, el presidente parecía desorientado y sin ideas. Necesitaba tomar aliento, reprogramarse y reconciliarse con los ciudadanos antes de emprender ningún rumbo.
Ahora bien, ¿mejoró su comunicación con el público estadounidense? o ¿sonó como un político que trae su paquete de recetas para sus propias enfermedades?.
En el mejor de los casos, Obama reelaboró el mensaje de esperanza y resistencia que utilizó en su campaña de 2008 y le agregó un condimento inédito: la contrición.
"Mi campaña se basó en el compromiso del cambio, un cambio en el que podemos creer, decía el lema", señaló el mandatario. Y agregó: "Soy consciente de que en este momento muchos estadounidenses dudan en seguir creyendo que podamos lograr el cambio o, al menos, que yo pueda propiciar ese cambio".
"El cambio no ha llegado lo suficientemente rápido (en el país)", expresó Obama en referencia a los estadounidenses que han padecido los problemas económicos en el país.
Obama se ha convencido de la necesidad de un golpe de timón ante su imparable baja de popularidad, según las encuestas, y el sorpresivo revés que la semana pasada infligieron los republicanos a los demócratas en los comicios en el estado de Massachusetts. En esas elecciones, el republicano populista Scott Brown obtuvo la banca del Senado por Massachusetts que ocupó el difunto demócrata Ted Kennedy por medio siglo.
El del miércoles fue el discurso más centrista de la presidencia de Obama. También el más cálido y el menos intelectual. Aunque hizo algunos guiños a la izquierda -las críticas a Wall Street y la propuesta de que los homosexuales puedan incorporarse al Ejército- los principales pilares en los que se apoyó son de corte conservador: menos impuestos, protección de la clase media y firmeza en política exterior.
Obama defendió los principales apartados de su programa -reforma sanitaria, educación, energía y medio ambiente-, pero no les puso plazo ni ofreció un camino claro para llegar hasta ellos. Sin embargo la palabra más mencionada a lo largo de los 69 minutos de discurso fue, sin embargo, empleos. "La creación de puestos de trabajo tiene que ser nuestro objetivo número uno en 2010", prometió, asegurando que destinará US$ 30.000 millones del dinero de la asistencia financiera que los bancos devolvieron al gobierno para estimular la creación de empleos.
REPUBLICANOS. En la respuesta republicana al discurso presidencial, el gobernador Bob McDonnell, de Virginia, dijo que el país no puede financiar el nivel de gastos que los demócratas han implementado ni los incrementos fiscales que proponen.
"El año pasado, más de tres millones de estadounidenses han perdido sus empleos, pero a pesar de ello el Congreso demócrata continúa abultando el déficit con gastos, aumentando la burocracia, e incrementando la deuda nacional sobre nuestros hijos y nietos", afirmó.
McDonnell, elegido para hablar en nombre del partido por su éxito en las urnas, dijo que todos los habitantes desean servicios de salud de alta calidad a un precio accesible. Pero la "mayoría de los estadounidenses no quieren entregar el mejor sistema de atención médica del mundo al gobierno federal para que lo opere".
El Senado ratifica a Bernanke en la Fed
WASHINGTON | El Senado de Estados Unidos aprobó ayer, con el apoyo de una parte de la oposición republicana, que Ben Bernanke siga al frente del banco central estadounidense (Fed) para un segundo mandato de cuatro años.
Los senadores aprobaron la nueva designación de Bernanke por 70 votos contra 30, la votación más cerrada en la historia. El actual mandato de Bernanke expira el 31 de enero.
"El Senado hizo lo correcto. Bernanke seguirá jugando un papel vitalmente importante guiando la economía del país", estimó el Secretario del Tesoro estadounidense Timothy Geithner.
La votación se realizó en medio de indignación pública por la situación económica del país y Bernanke fue sujeto de severas críticas bipartidistas por parte de legisladores que lo culpan por no detectar a tiempo la crisis financiera que se avecinaba y por los colosales paquetes de rescate para las empresas de Wall Street.
El titular de la Fed se convirtió en el blanco favorito de las críticas sobre las bonificaciones generosas a los ejecutivos bancarios en un momento en que el desempleo ha rebasado el 10%.
Sus simpatizantes le daban en cambio el mérito de estructurar el rescate de la industria financiera a tiempo para evitar una catástrofe mayor. AFP Y AP
La cifra
30.000 Son los millones de dólares que Obama destinará a un programa para crear trabajo, cuando el desempleo ronda el 10%.
TV: unos 48 millones lo vieron
Alrededor de 48 millones de estadounidenses siguieron en directo por televisión el discurso del presidente Barack Obama sobre "El Estado de la Unión", pronunciado el miércoles por la noche ante el Congreso de Washington. La consultora Nielsen que realizó un relevamiento de audiencia sostuvo que se trata de un nuevo récord desde 2003, en ocasión del segundo discurso de George Bush sobre "El Estado de la Unión", que consiguió atraer a 62 millones de televidentes. El ex presidente Bill Clinton en su primer discurso ante el Congreso de 1993 consiguió establecer un nuevo récord con 66.9 millones espectadores. Obama en 2008 consiguió 52.3 millones de televidentes, supuestamente por ser el primer afroamericano en la presidencia.