IMM, derrota improbable para el Frente

Candidaturas. Partidos tradicionales apuestan a avanzar en las preferencias capitalinas

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P. BESADA / D. ISGLEAS

La carrera por el gobierno de Montevideo agita las internas partidarias, pero es más que probable que el FA retenga la comuna. El Partido Colorado apunta a una candidatura única; el Frente lo intentará, y los blancos postulan dos candidatos.

Los politólogos estiman que la competencia interna es saludable para los partidos pero coinciden que el triunfo de la coalición de izquierdas está asegurado, independientemente de quien lleve de candidato.

Por ejemplo, Juan Carlos Doyenart, director de Interconsult, opinó que el Frente Amplio "hace mal si no permite la competencia interna", ya que, "siendo la fuerza mayoritaria, la ciudadanía debería tener la chance de elegir el candidato".

En el Frente se piensa lo contrario: prefieren una sola candidatura para evitar la erosión interna, pero el tema comenzará a dirimirse esta semana. Daniel Martínez, senador electo del Partido Socialista, parece tener más apoyo en la Departamental, pero el candidato apoyado por el MPP y el Frente Líber Seregni es el diputado de Asamblea Uruguay Carlos Varela (ver nota en página A 5). Ayer la Vertiente Artiguista se pronunció a favor de Martínez.

Los expertos coincidieron en que es prácticamente imposible que alguno de los partidos tradicionales gane la elección en Montevideo, ya que, por un lado, no hay, en términos generales, una evaluación negativa de la gestión de Ricardo Ehrlich, y por otro, porque una amplia proporción de los montevideanos tiene una fuerte identificación con el Frente Amplio.

Luego de 20 años de gobiernos frentistas en la comuna, los expertos indican que, a pesar de que existe un desgaste de la coalición por el ejercicio del poder, la votación municipal en la capital está muy ligada a lo nacional, y no tanto a la evaluación de la gestión o a una candidatura en especial.

Mañana se hará la reunión del Plenario departamental frenteamplista, el órgano que debe decidir la candidatura para la comuna capitalina. De acuerdo con su forma de resolución, para imponerse un candidato debe reunir el apoyo de 4/5 de los integrantes del plenario montevideano, es decir 85 de los 106 miembros. En una segunda instancia, los estatutos del Frente demandan acuerdos para lograr 2/3 a favor en ese órgano, o sea 74 votos.

Si bien los votos se consiguen con acuerdos que ya se están negociando, tampoco se puede descartar que se habilite la doble candidatura.

En lo previo, el mejor escenario se plantea para Martínez debido a que en el plenario tienen mucha fuerza las bases que surgieron en las elecciones de los comités de base. Allí los grupos con más militantes, como el PCU y el MPP, consiguieron mayor presencia. Los comunistas, por ejemplo, se inclinan por Martínez, a quien también respalda el PS, Claveles Rojos, el PVP (y ahora la Vertiente) también lo apoyan. El plenario del MPP del viernes 15 resolvió "hacer el mayor esfuerzo" a fin de que el diputado Varela sea el candidato.

COLORADOS. Hoy, el Partido Colorado tiene una sola intendencia, la de Rivera. En los hechos, sus dirigentes se tienen confianza para retenerla gracias al delfín político del intendente saliente Tabaré Viera: Marne Osorio, actualmente en el gabinete municipal.

Río Negro (con Ruben Rodríguez) y, quizás, Salto (con Germán Coutinho), son otras de las posibilidades para los colorados, aunque en menor medida que en Rivera, donde la influencia de Viera es muy fuerte y donde no hay otros candidatos de fuste que compitan.

Los colorados admiten que en Montevideo tienen escasa chance, pero tienen la meta de mejorar la performance de 2005, donde obtuvieron el 26% con Pedro Bordaberry como candidato.

Todo indica que, finalmente, el Partido Colorado presentará como candidato único a Luis Alberto "Ney" Castillo (ver nota en página A5)

Proba intenta una segunda candidatura colorada postulando al ex ministro José Villar, pero carece de votos suficientes en la convención departamental. "Bordaberry lanza el nombre de Castillo y después nos invita a apoyarlo. ¿Por qué no hacemos al revés y Vamos Uruguay apoya a nuestro candidato?", se preguntó el senador electo José Amorín. La idea de los batllistas es que si Bordaberry hubiese querido un candidato único, antes de poner en escena un nombre, debió hablarlo con el resto del partido.

El líder de Vamos Uruguay se ha mostrado partidario de una sola candidatura por razones más prácticas que políticas. Sostiene que financiar una campaña es mejor que hacerlo con dos.

"Estamos convencidos de hacer una asamblea democrática y batllista donde nadie imponga ni vete nada, que sean los propios miembros de la convención departamental", sostuvo el dirigente de "Uruguay es posible" Alberto Iglesias. La idea es que cada convencional vote por el candidato que le parezca.

BLANCOS. En tanto, en los primeros días de enero, el Parti- do Nacional acordó a través de sus dos principales referentes -Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga- que, aunque presentaran en Montevideo dos candidaturas, ambos postulantes propondrían un solo programa de gobierno.

Pero, a los pocos días, la cosa cambió y se impuso el perfilismo: no solamente se confirmó que habrá dos candidatos, sino que cada uno tendrá su propio programa de gobierno.

Analía Piñeyrúa representará a Unidad Nacional y Javier de Haedo a Alianza Nacional. En cuanta oportunidad tienen, ambos se encargan de aclarar que son "distintos". A pesar de la filosofía común de las dos vertientes nacionalistas, desde ambos sectores se indica que los respectivos programas deberán tener "perfiles propios" de acuerdo a cada candidato, y mostrar "independencia", lo que de cierta forma adelanta el tenor de la cercana campaña.

Según Ignacio Zuasnábar, director de Opinión Pública de Equipos Mori, tanto Piñeyrúa como de Haedo "son dos candidatos con un potencial importante" y, aunque son poco conocidos para el grueso del electorado, "lo bueno de esta situación es que ambos tienen capacidad de construirse como candidatos en pocos meses".

Luego de participar en una reunión con ediles montevideanos, de Haedo se encargó de mostrar que las dos campañas se pueden volver muy competitivas, cuando aseguró que Piñeyrúa es "herrerista" y que él es "wilsonista". Sin que eso signifique renegar del Herrerismo, ideológicamente la candidata tiene un origen muy wilsonista, quizás más que el propio de Haedo. "Debe haber un error. Se equivocó de Haedo. Yo milité en el wilsonismo desde 1971, antes de tener edad para votar. Y tuve una relación muy estrecha con Wilson Ferreira. Y mi sector, Concordia Nacional, está conformado por una mayoría de dirigentes wilsonistas", precisó Piñeyrúa sobre aquellas afirmaciones. Y añadió que, al contrario, "de Haedo fue una figura del Herrerismo en el gobierno de Lacalle a inicios de los años 90".

Consenso. Mientras, donde no hubo problemas para decidir fue en el Partido Independiente, cuyas autoridades designaron hace semanas a la abogada Mariela Demarco como aspirante a la Intendencia. Es suplente del diputado Iván Posada en el Parlamento, integra la Mesa Ejecutiva Nacional del PI y tiene una vasta trayectoria en política.

Es asesora del Partido Independiente en temas de Género, Violencia Doméstica y Seguridad Pública, siendo una de las representantes del PI en los grupos de trabajo a los que convocó el presidente electo, José Mujica, para acordar políticas de Estado.

Demarco nació en Durazno pero vivió muchos años en Rivera, donde desarrolló su profesión de abogada.

La elección municipal según los expertos

Ignacio Zuaznábar

Equipos Mori

En Uruguay, la gente, en una proporción alta internacionalmente, asume definiciones de largo plazo de identificación con un determinado partido político.

Por como se ha dado el proceso de crecimiento del FA, que ha sido muy importante en Montevideo, y dado que, además, la identificación frentista es muy fuerte, es muy difícil pensar en un resultado diferente a una victoria del FA en la capital.

Juan Carlos Doyenart

Interconsult

En Montevideo, a diferencia del interior, se vota más al partido que al candidato. Es una elección muy atada a lo nacional, y el montevideano todavía no ha entendido la mecánica de la instancia municipal y la mayoría no vota según la gestión municipal. Si bien hay un desgaste del FA en el gobierno capitalino, no parece ser tan importante como para perder la elección municipal, sobre todo cuando los opositores están divididos.

Eduardo Bottinelli

Factum

Tanto por los datos de encuestas como por la votación histórica del FA en Montevideo, es muy poco probable que los partidos tradicionales puedan ganar la Intendencia. La gestión municipal del FA está muy bien evaluada, incluso la de Ricardo Ehrlich, que es la que tuvo más cuestionamientos. Es muy fuerte la identificación de los montevideanos con el FA, más allá del candidato que presenten. El candidato definirá qué porcentaje alcance finalmente el FA.

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