EDUARDO BARRENECHE
El director de Aduanas, Ricardo Prato, contrató a 30 efectivos policiales para realizar tareas investigativas, que según el sindicato del organismo es una señal de que el jerarca no confía en sus propios funcionarios.
El equipo, denominado Funcionarios Públicos Para Aduaneros (Fuppa), cuenta con el beneplácito del gobierno por sus múltiples operativos e incautaciones y las críticas del sindicato aduanero que los acusa de operar como una aduana paralela.
En los últimos dos años, más de 40 aduaneros y despachantes de Aduanas fueron procesados por la Justicia Penal por cohecho (coimas) o por contrabando.
Fuentes del Ministerio de Economía dijeron a El País que muchos de esos operativos fueron realizados por los Fuppa tras meses de escuchas telefónicas a oficinas de la sede central de Aduanas y del aeropuerto de Carrasco, entre otras.
Las investigaciones constataron que las maniobras estaban relacionadas con mercaderías que llegaban a la terminal aérea con destino a zonas francas. También con pagos de dinero para "agilizar" trámites en las ventanillas de la Aduanas.
Las fuentes señalaron que, en el pasado, el Fuppa estuvo integrado por personal técnico como contadores, economistas y expertos en derecho impositivo. Sin embargo, tras asumir el 16 de octubre de 2008, Prato le otorgó un perfil más policial a los Fuppa, aunque en ese equipo aún queda algún funcionario de otro organismo público, según las fuentes.
Quince días más tarde de ocupar el cargo, Prato solicitó a la entonces ministra del Interior, Daisy Tourné, el pase en comisión de 14 policías a la Dirección de Aduanas.
En esa tanda ingresaron comisarios inspectores, comisarios, oficiales y agentes que revistaban en las jefaturas de Montevideo y Colonia e Inteligencia Policial. Otros pases en comisión se concretaron en los días venideros hasta completar una lista de más de 30 efectivos, según el sindicato.
Una norma presupuestal de 2001 habilita a Prato a contratar hasta 50 funcionarios públicos no aduaneros. Además de un sueldo en sus oficinas de origen, éstos perciben una partida adicional por su trabajo en la Aduanas. La presidenta del sindicato de funcionarios aduaneros, Virginia Errandonea, dijo a El País que a Prato "le gustó la Policía. Los trae porque cree que son mejores a nosotros. Sin embargo, en el ranking de corrupción en el Estado, el Ministerio del Interior y la Aduanas están en un mismo nivel".
Tras apuntar que el gremio "no ha logrado avances" con Prato, Errandonea dijo que los Fuppa "no saben nada de Aduanas; hemos tenido que hacer procedimientos que ellos habían realizado mal y se ha devuelto una cantidad de mercaderías por procedimientos erróneos". Agregó que Prato apuntó solo a la represión.
Por su parte, el director de Aduanas dijo que no deseaba discutir con el gremio a través de la prensa.