Rivera | Freddy Fernández
El estado de salud del coronel retirado Manuel Cordero (71), que será intervenido de una dolencia cardíaca en Porto Alegre, está demorando su extradición de Brasil a Argentina, por lo que el militar espera detenido en Santana do Livramento que haya camas libres en un hospital especializado de la capital gaucha.
Julio Fabero, abogado de Cordero, dijo ayer a El País que el estado de salud del militar ha sufrido un notable deterioro".
En virtud de que en el Instituto del Corazón de Porto Alegre no hay camas vacantes para recibir a Cordero, su abogado presentó ayer, vía electrónica, un recurso de amparo, reclamando que un juez federal "determine por vía judicial, la inmediata atención de mi cliente".
Cordero, acusado de participar en la represión de la Operación Cóndor en los años 70, estaba bajo prisión domiciliaria desde junio en Santana do Livramento.
Para evitar la extradición, Cordero presentó el lunes un recurso ante la Corte Suprema reclamando ser acogido por la ley de amnistía brasileña que protege a los militares de juicio por represión en la dictadura.
El militar uruguayo es acusado, entre otros cargos, de ser uno de los responsables de la "desaparición forzada" del exiliado uruguayo Adalberto Soba, en 1976 en Argentina. Pesan sobre él además acusaciones de secuestro de presos políticos y participación en el asesinato de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, en mayo de 1976 en Argentina.
"Está todo dispuesto para que el coronel Manuel Cordero sea trasladado a Porto Alegre donde debe ser sometido a una intervención quirúrgica", dijo a El País el abogado del militar. A tales efectos se cuenta con una ambulancia y los policías que lo deben custodia.