Las tropas de EE.UU. aterrizaron en Haití

Tragedia. Soldados estadounidenses se desplegaron en Puerto Príncipe para agilizar distribución de ayuda La ONU reforzará su personal Enterraron 75.000 víctimas y hay 250.000 heridos

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PUERTO PRÍNCIPE | AP Y AFP

Decenas de soldados estadounidenses aterrizaron ayer en los jardines del palacio presidencial de Haití, con el fin de ayudar a controlar los estallidos de violencia y saqueos que demoran la distribución de provisiones a una semana del terrible sismo.

Los soldados estadounidenses aterrizaron en la capital haitiana en medio de vítores de las víctimas del terremoto que se amontonaron en la verja del palacio presidencial con cara de sorpresa, mientras la ONU anunció que enviará más soldados y policías para acelerar las tareas de ayuda al devastado país caribeño.

"Estamos felices de que lleguen, porque tenemos muchos problemas", dijo Fede Felissaint, un peluquero. "Si quieren, que se queden por más tiempo que en 1915", dijo, refiriéndose al inicio de los 19 años de presencia estadounidense en el país. El gobierno de EE.UU. insistió en que no tiene intención de hacer eso.

Saqueadores andaban sueltos por el centro de Puerto Príncipe al tiempo que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobaba el envío de 2.000 soldados para sumarse a los 7.000 efectivos de las fuerzas de paz y 1.500 agentes para la fuerza policial internacional de 2.100.

Una semana después del sismo, el puerto de la capital sigue bloqueado y el único aeropuerto se ha convertido en un cuello de botella que los militares estadounidenses intentan romper. Decenas de miles de personas duermen en las calles o bajo hojas de plástico en campamentos improvisados.

Los socorristas dicen que temen ir a ciertas partes de la ciudad pues a cuatro manzanas del aterrizaje estadounidense, cientos de saqueadores corrían por el centro de la ciudad.

"Así son las cosas. No hay nada que podamos hacer", dijo Arina Bence, una agente de policía haitiana que intentaba mantener a los civiles fuera de la zona de saqueo por su propia seguridad. El jefe de policía Mario Andersol dijo que tenía apenas 2.000 agentes para la capital, comparado con 4.500 antes del terremoto, y "no están entrenados para afrontar esta clase de situación".

El secretario de Defensa estadounidense Robert Gates dijo que las fuerzas estadounidenses dejarían las tareas policiales a los efectivos de la ONU, aunque estaban en condiciones de defenderse a sí mismas y a personas inocentes en caso de un desborde de la criminalidad.

Sin embargo, algunos soldados tuvieron que fungir como policías: efectivos de la 82da división aerotransportada tuvieron que montar guardia frente al Hospital General porque la multitud estorbaba la tarea de los médicos. Algunos vecindarios están creando sus propias fuerzas de seguridad, con patrullas nocturnas y grupos armados con machetes para impedir el bandidaje.

Aunque se seguían observando saqueos, la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (Minustah) consideró que la seguridad en Puerto Príncipe "es estable, con violencia y pillajes limitados y localizados". Igual recomendó escoltas en las misiones y subrayó: "La mayoría de los incidentes ocurren en los barrios ya clasificados como de alto riesgo antes del sismo".

La noche se vuelve más peligrosa y el personal médico dijo que estaba tratando heridas de bala, debido a la violencia, además de huesos rotos y otras heridas producto del terremoto.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva advirtió a Barack Obama que la misión de paz de la ONU en Haití está sobrecargada y que no tiene capacidad para cuidar de la seguridad y al mismo tiempo distribuir alimentos y agua.

Lula propuso crear una estructura de coordinación de los esfuerzos de ayuda a Haití y Obama sugirió que Brasil, EE.UU. y Canadá asuman el liderazgo de la comunidad de países donadores para organizar la recolección y distribución de ayuda

La UE estima que 200.000 personas podrían haber muerto, aunque sólo recuperaron 75.000 cuerpos. Calculan que 250.000 personas resultaron heridas y 1,5 millones se quedaron sin hogar. Multitudes de personas viven en campamentos improvisados y en automóviles cubiertos con polvo.

Los socorristas han distribuido más de 250.000 raciones de alimentos por día, la mitad de ellas entregadas por EE.UU., de acuerdo con el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, pero la cifra dista de satisfacer las necesidades. El PMA dijo que 16 millones de raciones listas para comer estaban en camino y que esperaba distribuir unos 100 millones en los próximos 30 días.

El hambre en datos de la onu

Las evaluaciones de ONU muestran que 3 millones de personas a raíz del terremoto necesitan de ayuda humanitaria, incluyendo asistencia alimentaria.

Incluso antes del terremoto 1,9 millones de personas ya se encontraban con "inseguridad alimentaria", necesitaban asistencia para evitar el hambre.

El 50% de la población de Haití accede a agua potable.

Alrededor del 55% de los 9 millones de haitianos vive por debajo de la línea de pobreza; viven con tan solo 1 dólar al día.

Los hogares rurales gastan casi el 60% de sus ingresos en alimentos, mientras que los más pobres gastan más del 70%.

La malnutrición crónica afecta al 24% de los niños menores de cinco años, y puede aumentar en un 40% en las zonas más pobres.

La mala alimentación significa que muchas mujeres y niños sufren de deficiencia de micronutrientes. La anemia afecta a un 59% de los niños entre las edades de seis meses y 5 años.

Durante el año 2008, el alto precio de los alimentos y combustible desató manifestaciones violentas y agitación política.

En el mismo año, tres huracanes y una tormenta tropical azotaron a Haití, lo que acabó con la vida de unas 800 personas, la destrucción de 27.000 hogares y elevó el nivel general de hambre en el país.

El precio de los alimentos ha disminuido desde septiembre del 2008, pero aún continúa siendo más alto que el promedio de hace 4 años.

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