PUNTA DEL ESTE
"Tengo que bajar a firmar una escritura en Punta del Este, el escribano me está esperando", le decía con desesperación uno de los pasajeros del MSC Música a un empleado del lujoso crucero. Pero la situación climática se lo impidió.
Los fuertes vientos que azotaron ayer la bahía de Maldonado -90 kilómetros por hora en su mayor pico- obligaron a permanecer en tierra a unos 2.700 pasajeros del crucero que habían bajado poco antes. El desembarco de los cruceristas se realiza a través de la estructura construida en el viejo muelle de pescadores de la Parada 3, sobre la rambla Claudio Williman de playa Mansa.
El MSC Música había fondeado ayer en las cercanías de la boca grande, entre la Isla Gorriti y Punta Ballena, con casi 3.000 pasajeros a bordo. La mayoría de ellos optaron por bajar a tierra para una jornada recreativa. El buque de 293,8 metros de eslora tiene capacidad para 2.963 pasajeros y 993 tripulantes.
Los tenders, las embarcaciones que llevan abordo los cruceros para traer y llevar pasajeros a cada puerto, lucharon contra la fuerte corriente y el viento que soplaba desde el Sur.
A las 17.55 la operativa fue suspendida por el intenso viento. Los 2.700 pasajeros aguardaban retornar al barco en las primeras horas de la noche. Igualmente, el crucero esperaría en la bahía a sus pasajeros. La posibilidad de que el buque se trasladara hasta el Puerto de Montevideo no pudo concretarse, dado que en la terminal no había muro para fondear. El barco llegó desde el puerto de Santos y tiene como siguiente destino Buenos Aires.
Sin embargo, el itinerario se vio demorado por las condiciones climáticas. Según se informó desde la Prefectura Naval de Puerto, recién sobre la medianoche pasada estarían dadas las condiciones para el embarque de los pasajeros. Al cierre de esta edición el MSC Música se intentaba acercar lo más posible al muelle de la parada 3, para concretar el desembarco cuando el viento disminuyera.