El año 2010 debería estar marcado para China por el regreso al control de la política monetaria, un tema olvidado durante la crisis financiera mundial, pero que vuelve a ser de actualidad ante los crecientes temores de recalentamiento de su economía.
Apenas empezado el año, el Banco Central expresó su intención de no dejar que la economía siga el camino de la japonesa a fines de la década del `80, cuando el estallido de una burbuja especulativa frenó en seco el "milagro económico" nipón.
Las primeras medidas adoptadas por las autoridades monetarias chinas fueron suaves y destinadas a retirar liquidez del sistema: alza del porcentaje de las reservas obligatorias de los bancos y de los rendimientos de los bonos del Estado.
"Creo que estamos en el inicio de una nueva fase de control monetario. Vamos a ver más medidas en los próximos meses", afirmó Peng Wensheng, de Barclays Capital. "Decimos desde hace varios meses que tasas más elevadas y un yuan fuerte deben formar parte del plan", sostuvo Brian Jackson, del banco Royal Bank of Canada. AFP