PUERTO PRÍNCIPE | AP, AFP Y ANSA
El sonido de balas es cada vez más frecuente en Puerto Príncipe, lo mismo que la presencia de hombres armados con machetes. Ayer la policía abrió fuego y mató a un hombre que saqueaba un supermercado.
La policía haitiana comenzó a disparar contra un grupo de saqueadores y mató al menos a uno de ellos cuando cientos de personas saqueaban un supermercado. Un hombre, de unos 30 años, resultó muerto por disparos en la cabeza; luego que cayó otro tomó con rapidez la mochila del fallecido y se fue.
El sábado, dos dominicanos fueron heridos de bala cuando desconocidos les dispararon mientras cumplían labores de auxilio humanitario.
El funcionario norteamericano que encabeza el operativo de ayuda estadounidense en Haití, el teniente general Ken Keen, dijo que algunos incidentes de violencia están complicando las tareas de los trabajadores que brindan asistencia humanitaria a los damnificados por el terremoto.
Para distribuir la ayuda, hace falta un clima de seguridad, dijo Keen. Aunque la situación callejera está mayormente en calma, agregó, "hay cada vez más incidentes de violencia".
"Vamos a tener que hacer algo respecto a la seguridad", sostuvo. "Hemos tenido incidentes de violencia que entorpecen nuestra tarea de respaldar al gobierno de Haití y responder a los desafíos que encara este país", agregó.
El temor a los saqueadores y ladrones es uno de los factores que ha frenado la distribución de ayuda. Tras el sismo del martes, el mantenimiento de la ley y el orden recayó en los 9.000 soldados y policías internacionales de las Naciones Unidas destinados en Haití -el número es menos pues algunos de estos murieron en la tragedia-.
Keen dijo que las fuerzas estadounidenses colaboran estrechamente con las de Naciones Unidas y que la policía local está volviendo a participar en las tareas de seguridad.
La cifra de muertos tras el terremotos, según manifestó el general estadounidense, podría superar los 200.000.
Este fin de semana, un disturbio estalló en un estadio de fútbol del centro de la ciudad transformado en un centro de rescate, luego que helicópteros de la Armada estadounidense dejaran caer raciones de alimentos y líquidos embotellados. Unos 200 jóvenes pelearon entre ellos por los víveres y algunos arrojaron piedras.
Con brutal desesperación, los haitianos vencían ayer el miedo para aventurarse en las entrañas de los edificios en ruinas para buscar agua, comida o bienes que podrán revender para sobrevivir, aunque las réplicas amenazaban con terminar de derrumbar las estructuras y sepultarlos.
"Hay mucha gente armada y la calle está llena de delincuentes porque todos los presos se escaparon. Cerca de aquí dispararon a efectivos brasileños", declaró un oficial haitiano, armado únicamente de un palo de madera.
"He perdido el 70% del negocio. Me han robado todo y el comercio está destruido", afirmó Maxam Alcide, dueño de una tienda de cosméticos. El hombre intentaba salvar en un camión lo poco que le quedaba, gracias a la protección que le brindaba un grupo de amigos.
A su lado, Jeanina Saint Georges, dueña de una tienda de alimentos, se llevaba las manos a la cabeza al descubrir el estado de su comercio. "Nunca sabré cuánto perdimos. Pero estamos vivos y los problemas de este tipo en estas circunstancias parecen pequeños", dijo, señalando los cadáveres que asomaban bajo los escombros de su comercio. "Pero es verdad que no hay autoridad y estamos solos frente a los malhechores", agregó.
GRAVEDAD. El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, declaró que el sismo que golpeó Haití es "la crisis humanitaria más grave en décadas".
El máximo representante de Naciones Unidas llegó ayer a Puerto Príncipe y fue recibido por Michele Montas, una haitiana que hasta el año pasado era su portavoz.
Ban tiene previsto reunirse con René Preval, el presidente haitiano, para hacer un balance de las necesidades más inmediatas. También irá al lugar donde estaba la sede de la Misión de la Establización de la ONU en Haití (Minustah), que fue destruida por completo. El incidente dejó 40 muertos y 330 desaparecidos.
En tanto, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, el chileno José Miguel Insulza, informó ayer que viajará hoy a Santo Domingo para participar en la cumbre mundial por Haití. La reunión está destinada a coordinar acciones tras la catástrofe.
El gobierno de Haití ya recuperó unos 20.000 cadáveres, sin contar los que recogieron otras organizaciones o los deudos, dijo el primer ministro Jean-Max Bellerive.
Keen: "Hemos tenido incidentes de violencia que entorpecen las tareas humanitarias".
Caos: "La calle está llena de delincuentes porque todos los presos se escaparon".
Dos testimonios
Sobrevivientes: "Aún se oyen gritos bajo los escombros"
PUERTO PRÍNCIPE | "El único Hospital General del país se encuentra atiborrado, y no sólo de heridos, que ya se cuentan por miles, sino de cadáveres que son agolpados por decenas en los patios del nosocomio. El hedor crece y forma parte del ambiente", relató José Luis Ruiz, periodista del diario mexicano El Universal.
El reportero manifestó que "las calles lucen más agitadas, la gente corre, camina o se desplaza de un lado a otro, sin aparente rumbo fijo". Y agregó: "Muchos buscan alimentos o alguna pieza de valor entre los escombros de los edificios y casas tiradas".
"Este viernes un hombre robaba un ataúd, retirando de su interior a una de las víctimas del sismo. Quizá lo hacía para dar digna sepultura a uno de los suyos", relató el testigo.
Según relató el periodista, "aún se escuchan los gritos de sobrevivientes bajo los escombros de la ciudad". EL UNIVERSAL/GDA
Desbordados: "Unidades de MSF funcionan sin parar"
PUERTO PRÍNCIPE | "El personal experimentado de Médicos Sin Fronteras dice no haber visto nunca tantas heridas tan graves", afirmaron ayer desde la organización humanitaria internacional.
Según relató uno de los coordinadores de urgencia de la organización en Puerto Príncipe, "la reacción de la población fue inmediata cuando supo que iniciábamos actividades médicas de urgencia en el barrio de Carrefour. La multitud se congregó delante de la entrada. Los pacientes llegaban en carretas o llevados en hombros. Hay otros hospitales en la zona, pero ya están superados por la cantidad de heridos y disponen de un número limitado de personal".
La asociación dijo que "las unidades de MSF funcionan sin parar" en Puerto Príncipe y que "es cada vez más evidente que un número importante de nuestro personal haitiano no sobrevivió a la catástrofe". AFP